La necesidad de una plena efectividad de las nuevas leyes nacionales de Servicios de Comunicación Audiovisual y de Salud Mental fue destacada en un reciente encuentro en la Facultad de Derecho, "avance" de un congreso internacional a realizarse en La Plata.
"La regla para la nueva Ley Nacional de Salud Mental pasa a ser el tratamiento en el mismo ámbito de la comunidad, manteniendo los lazos familiares y sociales".
Así se expresó el doctor Zerillo luego de haber actuado como coordinador del avance al XI Congreso Internacional de Salud Mental y Derechos Humanos. La jornada preparatoria tuvo lugar el pasado miércoles en la Facultad de Derecho con la organización del Centro de Estudios Políticos Encuentro (CEPE) y el referido congreso, que anualmente ofrecen la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo y la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, se realizará en la ciudad de La Plata del 6 al 8 de setiembre próximo.
El encuentro en Derecho tuvo una importante concurrencia, ya que se dieron cita alrededor de cien personas, en su mayoría estudiantes, docentes y profesionales, interesados en los ejes principales del Congreso, que apuntan a la aplicación plena de dos leyes nacionales, la de Servicios de Comunicación Audiovisual y la mencionada de Salud Mental.
El autor de esta última, el diputado nacional (m.c.) Leonardo Gorbacz, del partido Nuevo Encuentro (el mismo de Zerillo) participó de un segundo panel, en el que también tuvieron participación la jueza del Tribunal I de Familia de Mar del Plata, doctora María Graciela Iglesias, el diputado nacional Carlos Raimundi y la directora del próximo congreso, doctora Silvina Rivilli.
La ley nacional de Salud Mental tuvo sanción del Congreso Nacional a fines de 2010 pero aún no ha sido reglamentada. Aún cuando es resistida por algunos operadores del sistema, su contenido es destacado por los legisladores, funcionarios y especialistas que la alientan, en atención a que este nuevo instrumento legal tiende a evitar la institucionalización e internación, prohibe la creación de manicomios o lugares que tengan un objetivo similar, y propicia la prestación de servicios asistenciales adicionales, a fin de que las personas en tratamiento puedan seguir viviendo una vida en familia.
"La regla para la nueva ley de Salud Mental -dijo Zerillo- pasa a ser el tratamiento dentro del ámbito de la comunidad, pero de este sentido no sólo deber haber concientización en las distintas estructuras del Estado, porque también se da un fuerte componente privado". Y el doctor Zerillo explicó: "Alrededor del 70 por ciento de las personas que hoy tienen un proceso de internación por tratamientos psiquiátricos están en el ámbito privado, con obras sociales o prepagas. Por esto, todo el nuevo sistema debe ser aprehendido por los operadores. La ley es un avance fundamental, esencial y produce un cambio de trascendencia, pero ahora se debe procurar su plena implementación".
El miércoles, en Derecho, tuvo lugar otra mesa de la que participaron Natalia Messineo, coordinadora del Seminario Permanente de Derechos Humanos de Psicología; Graciela Llarull, licenciada en Psicología, titular de la Cátedra Psicología Jurídica y Agustina Palacios, directora de Promoción y Difusión de Derechos Humanos de la Municipalidad de General Pueyrredon.
La doctora Palacios destacó el rol de los medios de comunicación en la construcción social del fenómeno de la salud mental. "La propia ley -señaló- describe a la salud mental como un proceso que tiene factores diversos, algunos de ellos sociales y del que todos somos parte. Desde la Dirección trabajamos a partir de documentales para mostrar una nueva imagen de las personas usuarias del servicio de salud mental y de la diversidad en general".


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