Se alienta la hipótesis de un posible atentado

Un informe preliminar de la Policía Científica determinó la presunción de «intencionalidad» en el incendio ocurrido en el parque industrial. El inicio del fuego lo sitúan en un depósito donde la empresa Carrier tenía elementos. Se sospecha que había intención de perjudicar a esa firma. Finalmente el desastre fue más y afectó a varias compañías.
RIO GRANDE.- El infierno en el parque industrial, acaecido el 16 de julio, habría sido un atentado. La hipótesis se potencia porque las primeras pericias indican que el fuego se inició en un depósito donde la firma Carrier tenía almacenado equipos de aire acondicionado y que en lugar hay rastros de combustible con el cual se habría acelerado el ígneo.

Aparentemente quien ocasionó el fuego tenía como objetivo perjudicar a la firma electrónica. Sin embargo, su accionar generó un verdadero desastre en el parque industrial, con afectación a cinco depósitos, uno de ellos conteniendo tambores con aceite quemado que desencadenaron un verdadero «polvorín».

El Juzgado de Instrucción Penal que interviene en la averiguación del siniestro, podría entrelazar el informe de los peritos de la Policía con una denuncia policial radicada por responsables de Carrier, ante un inconveniente que surgió con un dirigente de la UOM y que terminó en un hecho que se caratuló como «amenaza».

Las pruebas que aportan los peritos de la División Bomberos de la Policía encuentran respaldo además en el testimonio clave de dos personas que sitúan el origen de las llamas en el galpón donde estaban almacenados los productos de Carrier. Uno de ellos dijo haber visto volar por el aire una bola de fuego, luego que el techo del depósito se abriera.

Un desastre ambiental

El accionar de quien produjo intencionalmente el incendio dejó un desastre ambiental en esa zona del parque industrial.

Los restos de aceite y productos de hidrocarburos esparcidos tras el incendio, pueden ganar las napas y con ello ocasionar un impacto en la ladera norte del río Grande. Por ello se han adoptado rápida medidas de contención y morigeración de esa posible situación.

Además, la toxicidad del humo dejó también sus daños en aquellas zonas hacia donde fue derivado por la dirección del viento.

Las pérdidas materiales

Algunos de los perjuicios más grandes, económicamente hablando, lo sufrió la empresa Bestand que perdió un depósito y sufrió daños en materiales que estaban acopiados para ser usados en la obra del nuevo edificio para el IPV. Además, tres autos terminaron calcinados.

La empresas Carrier y Electrofueguina perdieron cerca de 38 mil productos, entre los que se cuentan tanto productos terminados como partes e insumos de distinto tipo.

En el caso de Carrier, empresa que se dedica sólo a la producción de equipos de aire acondicionado, se estima que el fuego arrasó con cerca de 19 mil productos; en tanto que Electrofueguina perdió insumos y componentes, entre los que existían pantallas LED para su producción de televisores.

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