Son unos 50 dirigentes. Van en busca de planes sociales y obras para apuntalar el armado K local.
Según las fuentes K, más de 50 intendentes del interior concurrirán al Ministerio de Desarrollo Social nacional, para una reunión que está pactada para las 18 del martes 9.
El objetivo del encuentro es conseguir asistencia para financiar planes sociales, en un escenario de pulseada política con el delasotismo en Córdoba.
Los intendentes K han denunciado que el Gobierno provincial los discrimina, desde que el gobernador decidió enfrentar a la Casa Rosada, en reclamo por los fondos para la Caja de Jubilaciones.
El intendente de Villa del Totoral, Ernesto Bernabey, uno de los kirchneristas más activos en el norte provincial, la semana pasada le envió una carta el jefe de gabinete de Córdoba, Oscar González, en la cual le pidió que “no discrimine” a su población de los planes de la gestión delasotista.
José Luis Bianchi, referente en Córdoba de la agrupación Kolina que a nivel nacional fundó Alicia Kirchner, fue quien gestionó y consiguió la audiencia con la hermana de Néstor Kirchner.
Alrededor de 30 intendentes K y otros 20 de otros partidos políticos han conformado en Córdoba la mesa Unidos y Organizados, una agrupación que fogonean desde la Casa Rosada. El nombre elegido proviene de una frase del discurso que la presidenta Cristina Fernández dio el año pasado, luego de su aplastante victoria en los comicios presidenciales de octubre de 2011.
Si bien el objetivo del kirchnerismo nacional es tratar de disputarle el terreno a De la Sota en el PJ cordobés, en esta mesa también hay intendentes radicales, como los que orienta el villadolorense Juan Pereyra.
En la última reunión que se realizó en la localidad de Alto Alegre, la mesa de intendentes K decidió solicitar audiencias con la ministra Alicia Kirchner y su colega de Planificación Federal, Julio De Vido. El objetivo de estas entrevistas es conseguir planes asistenciales y obra pública, de cara a un año electoral que se avecina.
Los intendentes K admiten que Córdoba es un escenario “político complicado”, luego de la pulseada entre el gobernador y la Nación.






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