Alicia cerró con asado y todo PJ en Calamuchita

Alicia cerró con asado y todo PJ en Calamuchita
Empanadas, asado y flan casero. Menú clásico, aunque abundante, para cerrar la gira de Alicia Kirchner el fin de semana en Córdoba. Fue el sábado a la noche en una parrillada de Villa del Dique, con asistencia perfecta de los intendentes peronistas del departamento -la mayoría de las localidades y comunas-. Invitación del presidente partidario departamental Federico Alesandri.
Clima distendido. Casi intimista. Alicia contó mucho de su vida en el sur patagónico, de su relación con Néstor, de sus tiempos de estudiantes. Recuerdos que parecen atesorar como clan familiar. También, obviamente, se habló de política y especialmente del “tema social”. Desplegó la ministra información en números sobre la acción de su Ministerio en Córdoba. Calculó una inversión de 1.600 millones de pesos. También fijó “conceptos” que en alguna medida encuadran con lo que les pidió a los intendentes para encarar planes conjuntos. “No hay que hacer política social donante. Tiene que ser organizadora. Hay que integrar a la comunidad e instrumentar para que la ayuda sea la herramienta, no el fin. La cajita, el bolsón no sirve, no ayuda”, les planteó en el inicio de una especie de discurso de sobremesa que en el cierre compartió con Carlos Alesandri, legislador por el departamento. Alicia insistió: “Para eso tenemos los Centros Integradores. Hay que hacer que la gente arme sus propios planes, los enlatados no van más porque para financiarlos hay que ajustarse a los stándares probadamente fracasados del Fondo Monetario. Nosotros podemos demostrar que estamos en la línea correcta”. El balance que les transmitió fue genérico, aunque no exento de definiciones políticas: “La gente percibe que en estos años se mejoró. Pero hay que trabajar mucho porque no es mágico. Todos los indicadores muestran que bajó tanto la pobreza como la desigualdad en la Argentina, algo que no pasaba desde hace décadas. Pero no se confundan, así como la pobreza no es natural, tampoco se resuelve sólo con ingresos. No debemos comprar más la idea de que el crecimiento derrama. Lo que derrama no alcanza. Hay que organizar a la gente y ahí la clave son ustedes. Con trabajo y militancia se construye el modelo de inclusión, sin militancia nos resignamos a que el crecimiento quede en manos de pocos”, les disparó esperando respuestas. Hubo varias. Algunas de ocasión. Otros, recogieron el guante y le tiraron sobre la mesa iniciativas que, como siempre, requieren financiamiento. Hubo en el final clima de expectativa. No se habló de candidaturas, algo que aunque sugerido en varios momentos de la cena terminó por disiparse cuando Alicia sentenció que de eso “hablaremos recién el año que viene”, pero advirtió “hay que estar preparados”.

Reaparecieron los aristas antililistas

El ARI, o más precisamente la Coalición Cívica, no tiene paz. La ruptura de Elisa Carrió con el Acuerdo Cívico y Social provocó en Córdoba la reaparición del los aristas antililistas, o sea los dirigentes que fundaron y pidieron, luego, la desaparición del partido en la provincia de Córdoba. El autodenominado ARI-sector Balcarce, cuyos principales referentes son los hermanos Asís y Enrique Nicolás y Hugo Storani, volvieron a reunirse para analizar lo que calificaron como “dislates políticos de Carrió”. La acusaron a Carrió, como Margarita Stolbizer, de ser funcional al kirchnerismo, al dividir a la oposición. También le criticaron que ocupara el palco en la Sociedad Rural “por el que pasaron golpistas y genocidas, traidores a la Patria como los (José) Martínez de Hoz, (Alvaro) Alsogaray, (Domingo) Cavallo y (Carlos) Menem”. ¿Qué buscan estos dirigentes que hasta hace poco riñeron judicialmente con la actual conducción partidaria? En la Coalición Cívica hay dos hipótesis. Una los tranquiliza: sólo seguirían exudando su enojo con Carrió. La otra, los preocupa: buscarán aprovechar el terremoto que causó la chaqueña para reintroducirse en el escenario político. En un comunicado enviado ayer, los disidentes se alinearon en el Acuerdo Cívico, la alianza que tiene como principal socio a la Unión Cívica Radical, partido del que todos ellos formaron parte.

Desconcierto por ruptura de Carrió

Mientras tanto, la ruptura de Elisa Carrió tuvo distinta repercusión entre los dos máximos referentes de la Coalición Cívica en Córdoba: la diputada nacional Griselda Baldata y el legislador provincial Omar Ruiz. Baldata no tardó un segundo en sacar un comunicado felicitando a Carrió por el portazo. “No vamos a dilapidar nuestro capital político en alianzas que antepongan los intereses sectoriales, personales o económicos al bien común”, escribió Baldata. Ruiz, en cambio, mantiene todavía el silencio, como si siguiera reflexionando sobre el asunto. Quizás a Ruiz lo haya desacomodado la salida de la Coalición Cívica del Acuerdo Cívico, porque es conocido que el legislador oriundo de Villa Carlos Paz mantiene una muy buena relación política con Mario Negri. Ruiz probablemente deseaba para la Coalición Cívica cordobesa un futuro electoral con la UCR, así como la tuvo en 2007 (no en 2009 cuando se alió a Luis Juez). Incluso, había anunciado que concurriría como invitado por Negri al acto del sábado 28 en el Comedor Universitario, cuando se lance en Córdoba el Morena (Movimiento de Renovación Nacional), plataforma interna de Ricardo Alfonsín. Ahora, por inspiración de la chaqueña, Ruiz podría verse obligado a reveer su agenda para ese día, pese a que Carrió eligió a Negri como uno de los cuatro destinatarios de su furibunda carta del jueves, o sea, lo señaló como amigo junto con Ricardo Gil Lavedra, Gerardo Morales y el propio Alfonsín. Ruiz respaldaría la posición de Carrió pero pretendería dejar una puerta abierta. La Coalición Cívica de Córdoba ya había tomado distancia de Juez, quien para colmo de males se acerca a Margarita Stolbizer, demonizada por Carrió en los últimos días. La UCR era el socio ideal, y tratarían los lilistas cordobeses de que la furia de su jefa no destruya esos planes, aunque los primeros indicios no son nada favorables en ese sentido. Oscar Aguad, el más probable candidato a gobernador por la UCR, necesitará aliados a diestra y siniestra para una lucha muy pareja con José Manuel de la Sota y con Luis Juez. En cambio, Ramón Mestre está más holgado y menos urgido de socios para ganar la intendencia en 2011.

Piden a Accastello que enfrente a De la Sota

La interna peronista no deja de moverse bajo las aguas, aunque una aparente tranquilidad lata en la superficie, y en los últimos días un grupo de dirigentes justicialistas antidelasotistas le pidieron al precandidato a gobernador por el Frente para la Victoria, Eduardo Accastello, que enfrente en una interna a José Manuel de la Sota, si el ex gobernador, como todo parece indicar, se presentará otra vez para la Casa de las Tejas. Accastello, tras su visita a Néstor Kirchner en Olivos, había dicho que el ex presidente quería que el Frente para la Victoria vaya con sus candidatos propios, por lo que el pedido de confrontar con De la Sota conlleva implícito el pedido que el kirchnerismo vaya por dentro del Partido Justicialista de Córdoba. Aunque se sabe que Accastello no respondió nada todavía, en su entorno íntimo afirman que el villamariense lo está meditando, mientras no deja de seguir los últimos movimientos de Kirchner. La petición de la dirigencia peronista que está con Accastello busca seguramente la unidad del justicialismo, aunque también flota el pedido de Kirchner a los gobernadores (también a Juan Schiaretti) de que el año próximo quiere una elección sola para presidente y gobernador. Por el momento en la Casa de las Tejas hay cautela, mientras se tira la pelota para adelante. “No es tiempo de definiciones”, o “un pedido así lo deberá resolver el candidato a gobernador y no un decreto de Schiaretti”. Mientras tanto, el gobernador sigue encerrado en el silencio: “Hablará de política el año próximo”, prometió, lo que no significa que detrás de cada silencio del gobernador, no exista una fuerte actividad política que emergerá a fin de año.

M. Juárez: Avalle, por más de 20 puntos

El gobierno sigue con atención los comicios del próximo 5 de setiembre en Marcos Juárez, ya que son vistos como el “test match” del año, y la previa de la catarata de elecciones municipales que se darán el año próximo. Aunque el candidato de Unión por Córdoba es un vecinalista, Roberto Avalle ya participó en otras elecciones corriendo con la sponsorización del peronismo. Según encuestas que se manejan en ámbitos municipales el candidato oficialista, y actual intendente, sacaría más del 45 por ciento de los votos, seguidos muy de lejos por el “juecista” Mario Ardid y el radical, Javier Barletta, quienes registran hasta el momento un “empate técnico” alrededor de los 20 puntos. Avalle, heredero del caudal político de Henry Dellarossa busca la reelección, mientras que Ardid, un peronista convertido al Frente Cívico, nunca logró imponerse como intendente aunque si fue diputado nacional. Barletta, es actual concejal por la Unión Cívica Radical, pero presenta una lista con muchos “independientes”.

Mestre mostrará que cumplió con el pacto

Ramón Mestre mira las encuestas, se observa con una amplísima ventaja sobre el resto de los aspirantes a la intendencia de Córdoba y concluye que no le conviene levantar el perfil. “Si oficializamos que Ramón es candidato, los periodistas le van a pedir soluciones para la crisis municipal en cada área como si ya fuera intendente, lo que, naturalmente, lo desgastará”, reflexionó un mestrista. “Lo van a acosar”, agregó. Por eso, las recorridas que comenzó en los barrios las hace como senador nacional que rinde cuentas de su gestión. Y, con ese plan, saldrá a demostrar que cumplió con lo comprometido en aquella recordada reunión de los legisladores nacionales con el gobernador Juan Schiaretti, cuando se firmó un acta de 13 puntos que senadores y diputados por Córdoba debían impulsar en el Congreso. “Ramón va a mostrar que le falta presentar un solo proyecto, que el resto lo hizo, incluso las cuatro gestiones ante funcionarios nacionales a las que todos se comprometieron”, señaló el mestrista orgulloso de su jefe. Mestre buscará demostrar que su paso por el Senado no fue apenas un tentempié para aguardar el aterrizaje en el Palacio 6 de Julio. El récord del senador nacional será restregado frente a los ojos de Luis Juez, el gran enemigo del radicalismo, quien se caracteriza por hablar mucho y hacer poco. La semana pasada, cabe recordar, el diputado Oscar Aguad lo señaló como uno de los senadores cooptados por el kirchnerismo.

Homenaje a Angeloz de legisladores

Eduardo Angeloz suele recibir el reconocimiento de los radicales por su extensa militancia partidaria. Luego, el afecto no tiene traducción en votos en las internas, por lo que su grupo, la Línea Córdoba, últimamente rellena los espacios que lamentablemente deben ocuparse con el cupo femenino. Así, el angelocismo cuenta con una legisladora provincial, Norma Poncio, y con una diputada nacional, Gladys Espíndola. Es claro: cuando se arman las listas no hay tiempo para romanticismo. En cambio, el miércoles pasado, cuatro legisladores provinciales le tributaron un pequeño homenaje a Angeloz. Soledad Calvo Aguado, Alicio Cargnelutti, Italo Gudiño y Norma Poncio le regalaron un cuadro con una enorme fotografía suya impresa sobre una tela. La foto era de los tiempos dorados de Angeloz, cuando ejercía la gobernación de Córdoba. Del cuarteto de legisladores, sólo la villamariense Poncio es angelocista de camiseta (su esposo, el ex senador Daniel Baysre impulsó formalmente la reforma de la Constitución en 1986). Los demás son nostálgicos agradecidos.

Una vez más, vuelve la reforma política

La comisión legislativa para la reforma política volverá a reunirse hoy, en una suerte de re-re-relanzamiento de un trabajo siempre inconcluso. A pedido de legisladores de la oposición, Sergio Busso mandó a sesionar nuevamente a esta comisión que tiene por tarea la reglamentación de la ley aprobada en diciembre de 2008, así como otros asuntos importantes desde el punto de vista institucional (por ejemplo, el otorgamiento de facultades procesales al defensor del Pueblo). Lo curioso es que trascendió que el plan oficialista es lo más grueso de la ley electoral que saldrá por decreto, por lo que se corre el riesgo de que la discusión de los legisladores sea apenas testimonial. Uno de los asuntos más polémicos es la reglamentación del uso de la boleta única. También, si habrá una prueba piloto de voto electrónico en la elección provincial del año que viene. En ese sentido, los legisladores serán invitados mañana a concurrir el jueves a Marcos Juárez para presenciar una demostración del sistema de voto electrónico que se aplicará en esa ciudad, en las elecciones municipales del próximo 5 de setiembre.

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