Los aliados de Chávez temen el fin de la ayuda

Nicaragua y Cuba, los más afectados por un cambio de gobierno

LIMA.- Millones de personas que nunca han puesto un pie en Venezuela tienen interés en la supervivencia física y política de Hugo Chávez, en momentos en que el presidente venezolano, el otrora infatigable hombre fuerte de izquierda, se somete a una cirugía en Cuba para extirparle un tumor que, dice, probablemente sea maligno.

Los más vinculados a su destino están en Nicaragua y Cuba. Ambos países han recibido de Venezuela miles de millones de dólares en regalos, préstamos a largo plazo y petróleo a bajo precio, y ya han tomado medidas limitadas para amortiguar el golpe en caso de que la ayuda venezolana llegue a su fin.

Chávez ha insistido en que sus lazos económicos con Cuba y otros países aliados tienen un sentido financiero, más allá de la solidaridad revolucionaria, pero sus críticos sostienen que en la mayoría de los casos Chávez intenta comprar lealtades y contrarrestar la influencia norteamericana.

El rival de Chávez en las elecciones presidenciales de octubre, el gobernador Henrique Capriles, pondría fin a este "asimétrico'' favoritismo económico y la ayuda al extranjero basada en ideologías, dijo Carlos Romero, un asesor en política exterior del candidato.

Venezuela continuaría proveyendo petróleo subsidiado a "los países más pobres, como Haití, pero no va a haber subsidios para países como Cuba o lejanos como Siria'', dijo.

Las encuestas muestran a Capriles cerca de Chávez, y los analistas políticos señalan que sus posibilidades de derrotarlo pueden mejorar en caso de que el estado de salud del mandatario empeore.

Cuba depende de Venezuela para dos tercios de su petróleo, de acuerdo con los analistas, y el flujo venezolano de efectivo a cambio de servicios de médicos y entrenadores deportivos asciende a cerca de 5000 millones de dólares anuales. La cantidad representa aproximadamente el 15% de la economía cubana durante 2008, el último año en que la isla caribeña publicó cifras.

Sin la ayuda, el país comunista podría necesitar un drástico racionamiento de alimentos y sufriría extensos cortes de electricidad, como los registrados hace dos décadas durante el llamado "período especial'' que siguió a la disolución de su anterior patrocinador, la Unión Soviética.

Los funcionarios cubanos se han negado a comentar sobre la manera en que la isla se ajustaría en caso de que terminara la ayuda venezolana. Sin embargo, Raúl Castro ha presionado a favor de modestas reformas de mercado libre y recientemente abrió las aguas de la isla para la explotación petrolera.

El analista petrolero Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, dijo que sería "catastrófico'' para Cuba si se vieran obligados a pagar el petróleo a precios de mercado, debido a que la isla tendría que reducir las importaciones de alimentos.

Transferencias y subsidios

Nicaragua, por su parte, ha estado invitando a la inversión extranjera en sectores como la minería de oro, pero en la actualidad su apoyo económico que no viene de Venezuela proviene casi exclusivamente de prestamistas multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo.

El país centroamericano recibe la mayor parte de su petróleo subsidiado de Venezuela, como parte de transferencias anuales del gobierno de Chávez que se calculan en 600 millones de dólares. Eso permite que el gobierno del presidente Daniel Ortega subsidie las facturas de electricidad y el transporte.

"Desconectar esta asistencia podría arrastrar a Nicaragua o Cuba a recesiones profundas'', dijo el analista Adam Isacson, del grupo de investigación Washington Office on Latin America.

La importancia del fin del gobierno de Chávez para los aliados más lejanos no está tan clara.

El presidente venezolano ha defendido públicamente a Siria, aunque sin confirmar los envíos de petróleo al gobierno del presidente Bashar al-Assad.

El buque petrolero Negra Hipólita, operado por la petrolera estatal venezolana Pdvsa, ha hecho dos visitas al puerto sirio de Baniyas desde principios de diciembre, la más reciente del 16 al 20 del actual, dijo Marie Bates, una analista de Lloyd's List Intelligence en Londres.

Capriles reconsideraría las adquisiciones militares a Rusia, un país al que Chávez ha comprado más de 4000 millones en armas desde 2005 y se concentraría en rescatar las relaciones con Estados Unidos, dijo Romero.

Además, un eventual gobierno de Capriles examinaría cuidadosamente la política de créditos con China, aunque honraría cualquier acuerdo internacional que se haya firmado, dijeron sus asesores.

El gobierno de Chávez ha otorgado 82.000 millones de dólares en subvenciones y ha subsidiado a más de 40 países entre 2005 y 2011, dijo Julio Borges, un legislador de la oposición. Cuba ha sido de lejos el principal beneficiario, con 28.500 millones de dólares, seguida por Nicaragua, con 9700 millones, y la Argentina, con 9200 millones, de acuerdo con las cifras de Borges.

Un riesgo más grande para los países de la región es el compromiso de Capriles de reevaluar Petrocaribe, la alianza petrolera de 18 países que Chávez ha utilizado para contrarrestar la influencia norteamericana.

El pacto, que ya cumple seis años e incluye a Nicaragua y Haití, permite a los miembros pagar un precio muy reducido por el petróleo venezolano que reciben y financiar el resto a 25 años con un interés bajo.

Los analistas señalan que la República Dominicana, en particular, no está preparada para la posible pérdida de los entre 300 y 400 millones de dólares anuales que ahorra gracias al acuerdo, ya que el dinero ayuda a apuntalar a la golpeada empresa estatal de energía del país..

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