En dos semanas de desarrollo del proceso oral y público hubo cinco audiencias en las que los imputados mostraron diferentes actitudes El testimonio de Trimarco, con un fuerte contenido emocional, generó repercusión en todo el país. El miércoles seguirá declarando.
Los que aceptaron declarar en la sala fueron María Jesús Rivero, su hermano Víctor Ángel Rivero y Natalia Daniela Milhein. Cada uno a su turno se sentó en el banquillo de los acusados para responder las preguntas de los jueces, los fiscales y los querellantes. Hubo otros dos imputados que no hablaron en el juicio pero sí lo hicieron ante los periodistas. José"Chenga"Gómez y su madre, Lidia Irma Medina respondieron fuera de la sala ante los micrófonos.
Duro testimonio
Por el lado de los testigos, la primera en abrir el fuego fue Susana Trimarco. Ella habló de prostíbulos, de proxenetas, de mujeres víctimas forzadas a vender su cuerpo, de chicas recuperadas, de complicidades de políticos, jueces, policías y funcionarios judiciales.
La madre de Marita Verón se sentará el miércoles a las 8.30 frente a los jueces para continuar su declaración por la desaparición de su hija. El fuerte contenido emocional del testimonio de Trimarco generó repercusión en todo el país. A pesar de que el juicio no es televisado, el debate se sigue a través de las redes sociales.
IMPUTADOS CON PERFIL BAJO
Son ocho los que evitan las cámaras
Tratan de pasar inadvertidos cada vez que llegan al palacio de Justicia. No hablan con la prensa y, cuando aparece un fotógrafo, se alejan, giran de espaldas o miran para otro lado. Luna, Andrada, Gaitán Gómez, González, Márquez, Derobertis y Bustos se mueven fuera de la órbita de las cámaras. Esa estrategia los unió, al menos hasta ahora, en las dos semanas de audiencias del juicio. Antes de abrirse cada sesión del tribunal los fotógrafos pueden pasar a la sala sólo cinco minutos y retirarse. Al ingresar con las cámaras, Cinthia Gaitán directamente agacha la cabeza dentro de la sala.

Comentá la nota