“Algunos se olvidan de que llegan a sus cargos por decreto y hay que pegarles un lavado de cabeza”

“Algunos se olvidan de que llegan a sus cargos por decreto y hay que pegarles un lavado de cabeza”
Es una de las figuras más atípicas del equipo de Jorge Capitanich. Como suele suceder con los vicegobernadores, pasa largos períodos de bajo perfil. Pero a diferencia de los demás, de tanto en tanto sacude el tablero con declaraciones filosas y actitudes que repercuten en los medios y que para él son formas contundentes de defender su jerarquía.
Se trata, claro, de Juan Carlos Bacileff Ivanoff, el abogado de Castelli que fue diputado provincial y dio el gran salto cuando Capitanich lo eligió para ser su compañero de fórmula en 2007, cuando el Frente Chaco Merece Más dio el batacazo de vencer a la Alianza de Angel Rozas. El gobernador volvió a optar por él cuando el año pasado buscó y logró su reelección.

Por estos días a cargo del gobierno provincial, volvió a las definiciones picantes. Y si bien evita confrontar, admite que le molesta ver que en el gabinete hay “algunos que se olvidan de que llegan a sus cargos por decreto, no por el voto popular, y entonces hay que pegarles un lavado de cabeza”.

“Tienen que aprender”

Ivanoff está a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Capitanich a los Estados Unidos, donde el gobernador mantuvo ayer reuniones con funcionarios del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo y dará una charla universitaria hoy. Su regreso está previsto para el jueves.

El vice se encontraba ayer en el interior, manteniendo algunos contactos telefónicos con funcionarios y dirigentes, pero todo bajo el parsimonioso ritmo impuesto por el feriado nacional. Hoy sí estará en su despacho, preparando algunas actividades oficiales. Entre ellas, gestiones para mejorar la oferta universitaria en el interior (sobre todo en su ciudad, Castelli) y la firma de un convenio con el gobierno nacional, en Buenos Aires, para seguir avanzando en el Chaco con el programa habitacional Procrear.

Ivanoff fue una de las revelaciones de la gestión Capitanich. Lejos del perfil sumiso y discreto de los vicegobernadores que -en general- pasaron por la provincia, él no tardó en marcar su territorio y sincerar en los medios sus diferencias en temas como la inseguridad o los desbordes en las protestas sociales. Ni disimuló el fastidio por lo que consideró destratos dentro del propio gobierno contra su investidura.

El pico más alto fue, sin dudas, el de diciembre del año pasado, cuando se retiró del acto de juramento de Capitanich y él, por un segundo mandato al frente del Poder Ejecutivo, por haber sido invitado de manera totalmente impersonal a la ceremonia.

“¿Ahora se siente mejor tratado?”, le preguntó ayer NORTE. “No me siento maltratado por Capitanich, pero hay toda una burocracia detrás de él que tiene la lapicera, y hay una costumbre de los funcionarios, cuando hay alguien que tiene el poder, de alinearse con ése y no respetar a las demás jerarquías. Por ahí tengo conflictos porque algunos quieren ser más papistas que el Papa”, respondió.

Para reforzar su lectura, recordó que “en el Poder Ejecutivo los únicos que llegan a sus cargos por el voto popular son el gobernador y el vicegobernador. Los otros llegan por decreto, pero algunos se olvidan de eso y entonces de vez en cuando hay que pegarles un lavado de cabeza”.

“Ellos tienen que obedecer órdenes, los que tienen derecho a equivocarse con los que recibieron el respaldo popular. Y a veces los conflictos ni siquiera son con ministros, sino con subsecretarios que vinieron de vaquero y ahora todos los días aparecen con un traje distinto”, describió.

Reelección no

Ivanoff también fue tajante al hablar de los pedidos de algunos intendentes y dirigentes justicialistas en pos de una reforma constitucional que habilite a Capitanich a buscar un tercer mandato consecutivo. “Tenemos que respetar la Constitución; siempre coincidimos con el gobernador en que la Constitución no se toca. Somos partidarios de la alternancia”, planteó.

El vice agregó que, por otro lado, “el gobierno desgasta, cansa. Nosotros tenemos la suerte de tener un gobernador que se mueve, que es muy activo. Pero yo, cuando tengo que ir a Buenos Aires, ya desde dos días antes pienso en todo el movimiento que eso representa. Hay algunos que llegan a un cargo público como si fuera un triunfo para sus vidas privadas, porque mejoran sus ingresos y tienen algunos privilegios. Pero para otros no es así. Yo soy un profesional exitoso, no necesito de un cargo para vivir, entonces la perspectiva es otra. Creo que es sano que después de una gestión lleguen otros para gobernador, de mi partido o de otro. Eso es bueno para la democracia y para la sociedad”.

En cuanto a los candidatos a suceder a Capitanich, dijo no tener preferencias ni ver a una figura aventajando a las

demás. “Me parece que están todas en un mismo nivel. El gobernador ya les dijo que los que sean candidatos y ocupen cargos públicos, van a tener que renunciar, lo cual está bien”, acotó.

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