Ayer terminó la relocalización de los 65 grupos familiares de los barrios Caridi y Arazaty a sus nuevas viviendas en las barriadas del Patono e Independencia. Asimismo, ayer a la tarde se registraron cruces en el desalojo de una de las familias del Arazaty que no figuraba en el censo del Instituto de Viviendas de Corrientes.
Durante el cruce entre la familia y representantes del Invico hubo algunos inconvenientes, como el incendio de un carrito de panchos, por lo que se registró una fuerte custodia policial en la zona de la costanera Sur.
Ayer cadetes de la escuela de la Policía de Corrientes junto a técnicos de Vialidad Provincial y del Invico ayudaron en el traslado de las 44 familias de las barriadas Arazaty y Caridi hacia sus nuevas viviendas en el barrio Patono. Realizando varios viajes en camiones, los flamantes beneficiarios llegaron a sus propiedades con sus pertenencias en las casas que cuentan con 2 y 3 habitaciones, dependiendo de las necesidades de cada familia.
Pero a pesar del tranquilo traslado de la mañana, durante la tarde se suscitaron algunos inconvenientes entre una de las familias que fue desalojada pero que no fue relocalizada en ninguna de las barriadas. Según explicó Hugo Aranda, quien dice ser habitante de la barriada, ayer fue desalojado y su casilla destruida por los encargados de las obras, pero que en ningún momento se les dio una vivienda. “Nosotros fuimos censados en su momento, pero después no volvió ninguna asistente social y ahora nos destruyeron la casilla y no tenemos dónde ir”, señaló Hugo, que vive con su esposa que está embarazada y su pequeña hija.
Por otro lado, personal del Invico señaló que la familia Aranda no figuró en ningún momento en los censos y relevamientos hechos por el ente provincial en los últimos dos años, por lo que no debían ser relocalizados. Técnicos del ente de viviendas explicaron que en el lugar vivían tres familias más que fueron reubicadas porque constataron que su domicilio era en el barrio Arazaty y se encontraban en los registros de relocalizados para los barrios Independencia y Patono.
Durante el cruce entre personal del Invico y la familia y el desalojo de la casilla, un carrito de venta de panchos fue incendiado y tuvo que hacerse presente el cuerpo de bomberos, aunque se desconocen las causas del incidente.
A su vez, el interventor del Invico, Bernardo Rodríguez, señaló a El Litoral que desde hoy avanzarán con las tareas de limpieza de los terrenos para la extensión de la avenida Juan Romero -continuación de Teniente Ibáñez-, obra principal y por la cual se reubicó a las familias que vivían sobre la traza de la arteria.
Vale recordar que el lunes las primeras familias de las barriadas Caridi y Arazaty fueron trasladadas a sus nuevas viviendas en el barrio Independencia con la misma modalidad empleada ayer. En el barrio Independencia hay 21 viviendas, mientras que en el Patono hay 44.
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