Algunas variedades de maíz del NOA y NEA en extinción

El profesor consulto de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) publicó el libro "Las razas de maíz nativas de la Argentina". Fue premiado en Rusia por su trabajo, colecciona maíces nativos de Jujuy, y dice que hay tres variedades en extinción.
El ingeniero agrónomo e investigador de la UBA fue premiado por su aporte a la selección de las plantas realizado a partir del trabajo que realizara acerca de “Las razas de maíz nativas de la Argentina”, que le dieron nombre a su libro. Por ese motivo recibió el premio D. J. Mendeleyev de la Academia Pedro I de Ciencias y Artes, el 29 de septiembre del año pasado en San Petersburgo, Rusia. Está al frente de la Cátedra de Botánica Agrícola de la Facultad de Agronomía de la UBA, y desde allí se ocupa de estudiar la gran variedad de maíces nativos. En el libro publicado recientemente plasmó el trabajo realizado al respecto, para el que se trasladó a Misiones, Formosa, y provincias del Noroeste argentino, entre ellas Catamarca. Allí estudió una diversidad de maíces, algunos de los cuáles no son originarios.

Trabaja por ello en la selección de los maíces para estudiarlos, lo cual le valió la distinción rusa que lleva el nombre del científico de esa nacionalidad que confeccionó la tabla periódica, y que está interesada en conocer los maíces para lograr el mejoramiento de esa especie.

Llegó a Jujuy para visitar a sus pares de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Unju, donde entregó algunos ejemplares de su libro al investigador y vicedecano Jorge Schimp, quien también trabaja en torno al tema maíces.

-¿De qué se trata el libro y dónde se centró el estudio?

Es sobre las razas de maíz en Argentina, una descripción de esas variedades de maíz que se están perdiendo, por el avance de las cosas modernas que llegan a todas partes. El libro se llama “Las razas de maíz nativas de la Argentina”. El estudio se centró en el noroeste, Formosa y Misiones, son zonas que tienen maíces que se cultivan desde antes del descubrimiento de América. El maíz es una planta americana que fue cultivada muchos años antes del descubrimiento de América, y que siguieron cultivando en estas regiones porque tienen distintos usos para la alimentación, y eso hizo que se mantuvieran por mucho tiempo pero se están perdiendo.

-¿Cuáles son las variedades que se están perdiendo?

Hay un maíz “Chulpi”, de grano dulce: un maíz “Kulli”, de grano negro que tiene toseaninas, un antioxidante importante: y un maíz “Capia”, que tiene los granos harinosos, que tiene las espigas aovadas, con muchas hileras de granos harinosos, que también se están perdiendo.

-¿Por qué razones se están perdiendo estos maíces?

No solamente el conocimiento de los cambio que ocurren en las grandes ciudades hacen que se pierdan los maíces sino por otras causas. Por ejemplo a la Quebrada de Humahuaca se han introducido maíces con granos grandes, que tienen origen en Perú pero que también se cultivan en Bolivia de donde es traído. Es el que utilizan los cocineros para preparar los platos para los turistas, como si fuera maíz de acá y no es de acá sino de Bolivia. La gente cultiva maíz, lo vende a los hoteles y restaurantes, y luego se compra cosas con lo que gana de la venta de su maíz, y deja de cultivar sus maíces. La gente busca cambiar.

-¿Eso se da porque los maíces autóctonos no tienen salida comercial?

Los maíces autóctonos nunca tuvieron salida comercial, los usaba la gente. Eso era muy importante porque había una variación en su dieta muy grande, porque con los distintos maíces se pueden hacer distintas comidas. Nosotros tenemos otro libro que se llama “El maíz y sus usos en la Quebrada de Humahuaca y regiones vecinas”, en el cual se publican recetas hechas con esos maíces, además se describen esos maíces, se muestran. Esa era la vida que tenía la gente en el campo, que cultivaba los maíces para su uso, para mantenerlos en el invierno, e irlos utilizando durante esa época. Todo eso se está perdiendo.

-¿Qué planteó al respecto?

Nosotros tratamos de que se sigan cultivando, de conservarlos en bancos de germoplasma para utilizarlos. Hay una serie de proyectos que están destinados a mantener la diversidad de estos maíces, que no se conocen en general fuera del ambiente nuestro. Por eso también estamos interesados en que la gente los conozca y que de alguna manera contribuyan a que estos maíces no se pierdan.

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