Admiten desde el Ministerio de Educación que unas cien aulas fueron cerradas en todo el territorio de la provincia por falta de estudiantes, la mayoría del nivel inicial y primario. En contrapartida, directivos de varios establecimientos secundarios salieron a quejarse por una superpoblación de jóvenes.
La delegada normalizadora del Consejo General de Educación, María Mercedes Semhan de Barberán, prometió reunirse con representantes de algunos sindicatos docentes para tratar el tema de cierre de aulas, más allá de que la mayoría afectó a Jardines de Infantes y salones de nivel primario. Capital e Interior coinciden en una misma problemática que las afecta por igual, tiene que ver con la decisión gubernamental de dejar sin efecto la matriculación en espacios áulicos ante una eventual falta de estudiantes.
Pero los gremios docentes no se ven convencidos con las explicaciones que se dieron al respecto, y por eso pidieron una reunión con carácter de urgente para ser recibidos en el transcurso de esta semana que inicia por la delegada normalizadora.
En tal sentido, el Sindicato Único de Trabajadores del Educación de Corrientes (Suteco) solicitó la "inmediata reapertura de las escuelas cerradas".
Pero el espíritu con que plantea el reclamo no es tan federalizado como se puede llegar a pensar sino más bien tiene carácter de específico ya que citan casos puntuales de establecimientos que fueron cerrados por "supuestas insuficiencias en las respectivas matrículas". Aseguran que son sólo seis los casos puntuales por los que pedirán explicación.
Desde las esferas gubernamentales tienden a desdramatizar la situación al considerar los hechos más bien como un "reacomodo" de docentes y levantan la mirada a nivel macroeducativo al sostener que en las provincias de todo el país se afrontan los mismos reclamos.
Sostienen que lo importante es que nadie queda sin trabajo. En el caso de los maestros titulares ingresan a una escala de disponibilidad con goce de haberes y a su vez mantienen una puerta abierta ya que quedan facultados para elegir cargo en otra institución escolar.
Pero también admiten que para los interinos la cosa no es tan beneficiosa y ante ello la solución menos complicada es proceder al cierre de los cursos "una vez finalizado el calendario escolar", afirmó Semhan de Barberán en un contacto que mantuvo con este medio.
PUNTA
TAITALO
Uno de los reclamos más estruendosos provino de la comunidad educativa de la escuela 376 Isla del Talar, situada casi frente al barrio Molina Punta. Había una docente que era personal único quien elevó en su momento una nota al Ministerio de Educación para plantear la baja matriculación existente.
La respuesta oficial fue el cierre del establecimiento.
Esto no alegró a la comunidad educativa que decidió exteriorizar los reclamos hasta llegar incluso hasta los diferentes medios de comunicación.
Se quejaban de que la escuela sería trasladada hasta el paraje Paso Martínez, ubicado a mitad de camino de la localidad de San Luis del Palmar. Planteaban como una "locura" tener que hacer 15 kilómetros para asistir a clase.
Pero la respuesta tranquilizadora provino de la propia delegada normalizadora quien echó paños fríos sobre la situación al afirmar que los cambios eran más bien beneficiosos para los estudiantes de esa zona.
La decisión fue que una escuela situada en el paraje Paso Martínez, que había quedado con matriculación en cero, fuera trasladada hasta Punta Taitalo, donde comenzó a funcionar.
De manera provisoria inscribían a los alumnos en una capilla de la zona y no tardó mucho para que todos regresaran a clase. También aguardaban una reubicación de la docente de la escuela 376 en otro establecimiento.
SUPERPOBLACIÓN
Pero independientemente de esta situación particular, en la vereda del frente se ubican los establecimientos con superpoblación de alumnos, tal como se vino reflejando en diversas ediciones de EL LIBERTADOR.
Por ejemplo el colegio secundario Cautivas Correntinas, del barrio Pirayuí, fue tal vez uno de los casos más emblemáticos de esta categoría ya que la alta matriculación estudiantil se conjugaba con la falta de mobiliarios.
Llegaron al punto de tener que reunirse por fuera del horario de clases, docentes, alumnos y los padres, para reciclar sillas y mesas a fin de subsanar en parte la problemática. Al parecer los pedidos de nuevos mobiliarios hechos a las autoridades quedaron en sacos rotos, ya que debieron amañarse con lo que tenían.
La misma realidad afectó a otros establecimientos de la ciudad que plantearon altísimas matriculaciones.
Los seis establecimientos incluidos en los reclamos
Una nómina de los seis establecimientos afectados por la decisión del Ministerio de Educación de cerrar las puertas, sería la siguiente:
CAPITAL
* Salita en el Jardín de Infantes Nº18 "Topo Gigio", ubicada en el barrio Villa Juan de Vera.
* Una sección de grado en la escuela Nº443, de Laguna Brava.
* Salita en el Jardín de Infantes del mismo establecimiento.
* Escuela Nº376, de Isla Talar de Capital, que fue cerrada por completo.
INTERIOR
* La escuela Nº728 "Bernardino Valle", del paraje San Juan Bautista de Ituzaingó, clausurada totalmente por Disposición Nº77/12.
* Una sección de grado en la escuela Nº817, de Arroyo Ceibal de San Lorenzo, de Saladas.
* Una sección de grado en la escuela Nº540, "Gumersinda S. de Sáenz" de Colonia Sanz, de Empedrado.
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