Puerto Deseado, (C).- Si bien un artículo publicado en La voz de Galicia dio el alerta sobre la encrucijada en que se encuentran las empresas pesqueras instaladas en la Patagonia, lo cierto es que al menos dos firmas gallegas con radicación en Puerto Deseado sostienen que de continuar esta situación dominada por la escasez de materia prima y los altos costos laborales y de insumos no quedará otra salida que cerrar puertas y marcharse.
Los porcentajes de la crisis
"Las empresas hacen lo que pueden, se desprenden incluso de activos valiosos para poder soportar la crisis, pero nada alcanza cuando tenés un costo de tripulación de campaña que trepa el 56 por ciento y de tripulación parada de un 7 por ciento", indicó el ejecutivo de la firma propietaria de barcos, acotando que a esos costos hay que sumarle otros; "los de poteros y planta en tierra que es el 6 por ciento, los de insumos y gastos de flota que es un 27 por ciento, los gastos permisos y cánones de pesca del 5, 6 por ciento, de retenciones y reintegros de 8 por ciento, gastos financieros y fiscales de un 10 por ciento, de gastos de estructura de un 2,8 por ciento, más combustibles y lubricantes de un 8 por ciento, y por si esto fuera poco; a todos estos costos sobre ingreso hay que agregarle un 24 por ciento de pérdida", detalló el directivo al hacer un balance del año pesquero, recalcando que el 2010 será peor porque la falta de materia prima ha puesto en relieve "las debilidades en las que se sustenta este modelo pesquero que obliga a bancar mano de obra improductiva en las plantas en tierra".
"Aquí uno de los mayores problemas es la falta de una conciencia de la situación, las empresas están desfinanciadas porque no tenemos acceso al crédito y porque las casas matrices no pueden poner un solo peso, y para colmo el Gobierno pareciera estar anestesiado y no logra comprender que una fábrica es una unidad de producción que cuando no produce; genera pérdida", señaló el directivo de otra operadora española con asiento en esta localidad que también pidió anonimato.
Dificultades para otorgar un incremento salarial
"Esta temporada sacamos los barcos poteros a pescar, volvimos con alrededor de 300 toneladas, de esa captura solo 100 toneladas fueron procesadas mientras que las otras por tratarse de un calamar de talla SS tuvo que ser vendido entero, entonces si estamos prácticamente paralizados como vamos a pagar este incremento salarial", se preguntó el directivo, al tiempo que reconoció que "ni siquiera la temporada del langostino está siendo tan buena como se esperaba".
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