Algodón: el interrogante es saber si los minifundistas podrán sembrar

SAENZ PEÑA (Agencia) - En la finalizada campaña de algodón, fue el picudo el factor que provocó pérdidas importantes en la producción textil del centro de la provincia. El sector más resentido, por el negativo impacto que tuvo la plaga en los rendimientos, fue el de los pequeños productores que dicen “seremos corajudos si apuestan al textil en el nuevo año agrícola”.
Los técnicos entienden que los pequeños chacareros del departamento Comandante Fernández, que el año pasado sumaron aproximadamente dos mil hectáreas a la superficie sembrada con el textil, en la campaña pronta a iniciarse deberán estar “armados con una estrategia que les permita hacer frente al picudo para minimizar los daños”.

“La que viene es una campaña difícil y será un corajudo el pequeño productor que decida volver a sembrar algodón”, sentencia sin vueltas el agrónomo Alberto Martínez, responsable del departamento que atiende al minifundio en el municipio de Sáenz Peña. El técnico que trabaja en coordinación con el INTA y los entes sanitarios, entiende que se tendrá que insistir en las capacitaciones, asesoramiento y asistencia para tratar de que el que siembra pocas hectáreas realice todas las labores culturales sugeridas para controlar al dañino insecto.

Considera Martínez que “los que decidan sembrar algodón deberán ser responsables en el cuidado del cultivo y prepararse con un plan de control del insecto plaga que les permita llegar a la cosecha con algún capullo en la planta”.

Hay corajudos

Las pérdidas provocadas por el picudo en la pasada campaña, con fuerte impacto en la zona de Sáenz Peña, no discriminaron entre pequeños y medianos productores. Es de recordar que los productores de los distintos estratos que trabajan las tierras en el departamento Comandante Fernández tuvieron pérdidas en sus rendimientos de hasta un cincuenta por ciento.

En el caso de los agricultores de pequeña escala, el problema se potencia por la falta de medios para la realización de todas las labores recomendadas, especialmente la batería de insecticidas que deben aplicarse al detectarse la presencia de la plaga.

“Tenemos que reconocer que, aún con todos los problemas registrados, no son pocos los productores que están manifestando su intención de volver a sembrar algodón, así que aparentemente serán muchos lo que tendrán el coraje de apostar nuevamente al cultivo regional”, acota el agrónomo Martínez.

Advirtiéndose que no serán pocos los pequeños chacareros que apuesten al textil, tanto la oficina municipal como las que responden a la problemática sanitaria desde la provincia y la nación, entienden que “buena parte de la artillería de capacitación y asistencia deberá estar destinada al sector”.

“Con lo sucedido el año pasado, el productor también tiene que ayudar a minimizar los daños que provoca el picudo respetando las fechas de siembra establecidas por el Senasa, colocando las trampas y monitoreando el cultivo para controlar la población del insecto”, recomienda Alberto Martínez.

Destrucción finalizada

Después de varias idas y vueltas en los campos de los minifundistas ya no queda planta de algodón en pie. Hay que recordar que en el período de eliminación de las plantas se juntaron dos factores que demoraron la acción: la falta de gasoil y las lluvias. “A través del municipio cumplimos con el compromiso que habíamos hecho con el Ministerio de la Producción para destruir los rastrojos en los campos de los pequeños productores; de ese sector no queda planta en pie, según el último relevamiento que realizamos”, explicaba Martínez.

La finalización de las tareas de destrucción de las plantas de la pasada campaña, marca una diferencia con el año anterior: los campos quedarán por varias semanas sin alimento para el picudo. Es de recordar que en el año agrícola anterior, la siembra del textil se había iniciado antes de la fecha recomendada y con rastrojos aún en pie. Esa situación se considera fue uno de los factores que influyó en la última siembra, ya que el picudo siempre tuvo plantas de algodón de dónde alimentarse.

Concluidas las tareas de este año, aunque fuera de tiempo, y faltando más de un mes para el inicio de la nueva siembra, los técnicos anhelan que el período sin plantas de algodón en pie ayude a que el insecto no sea un problema desde el inicio mismo de la campaña.

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