Se habló de un municipio concreto, de cómo ve la actual situación y qué haría para mejorarla. Conceptos de un político que dice que aprendió de estar “en el llano” pero que quiere volver a manejar el poder político.
La primera conclusión es que nosotros entregamos un municipio en mejores condiciones del que recibiría yo en caso de ganar. Lo entregué con 2.150 empleados, y el próximo intendente recibirá un municipio con 2.800 empleados en planta permanente. Con un incremento explosivo de las horas extras, de 28.000 horas extras por mes. Es una carga importante.
¿Y los costos de funcionamiento, además de los salariales?
Los gastos corrientes durante mi gestión estuvieron bien administrados. Cada 100 pesos al Municipio le quedaban 50 ó 55 pesos después de pagar sueldos y la recolección de residuos. Hoy quedan 25 pesos cada 100.
¿Qué hay que hacer para corregir esto?
Juntar monedas de todos lados, achicar y reducir todo lo que se pueda, sin afectar la prestación de servicios. Ahora se gasta mucho y no se hace nada. Hay que empezar a ser eficiente. Por otro lado, el Municipio tiene una deuda flotante del orden de los 130 millones de pesos, y una deuda previsional de 11,5 millones consolidados, con un plan de pagos hasta el 2014. Esta gestión tuvo posibilidades excepcionales, recibió el fondo fiduciario, tuvo recursos del fondo sojero, de la prórroga de los contratos petroleros…
¿Cómo planifica el esquema político del Municipio?
Con unas cinco secretarías como máximo. En algún momento tuve solo tres, pero era una carga muy fuerte para los secretarios y el intendente. Pero nunca nueve como ahora. Lo tendré que afinar con Marcelo Bermúdez, que será mi jefe de Gabinete. Pero tiene que haber menos secretarías, menos subsecretarías, menos direcciones, y habrá que levantar el orgullo del empleado municipal.
La coparticipación municipal ¿es un tema para la próxima gestión?
Siempre es bueno discutir la coparticipación, porque es un tema vivo, de agenda permanente. Yo tuve mucho que ver con la historia de la coparticipación, porque en todas las leyes que se hicieron tuve algo que ver. En la época de Derlis Kloosterman se cedieron recursos de manera equivocada, nunca se recuperaron. Pero también es cierto que hay municipios que han incrementado su población de manera importante. Si lo tuviéramos que analizar de manera simplificada, la capital recibe 34,05 por ciento de los recursos, y tiene el 50 por ciento de la población. Pero hay que ser concientes de que nos tenemos que poner todos de acuerdo, los municipios y el gobierno provincial. Hay que discutirlo con mucha seriedad, no se puede hacer un panfleto.
¿Le interesa mantener relaciones con los otros intendentes?
Sí, siempre que no sea un discurso lleno de arengas y eslóganes. No tengo más ganas de eso, ya pasé la época de militancia universitaria. Tiene que haber franqueza, no para sacarse fotos, sino para llevar adelante cosas posibles junto con el gobierno de la provincia.
¿Cómo imagina la relación con Sapag?
Por Jorge Sapag siento un gran respeto, siempre hemos tenido un diálogo cordial. Me imagino compartiendo desde un quepi crudo hasta un puchero, desde un vino hasta un anís. Siempre con una alta responsabilidad. Sin chicanas, sin cosas absurdas.
¿Qué ha cambiado en usted en estos años de incursión en ámbitos nacionales?
Me cambió la escala de la visión. Conocer lo que está sucediendo en el mundo. Para pergeñar una Neuquén sin fronteras, involucrada con las cuestiones internacionales, para saber utilizar nuestras ventajas.
Neuquén necesitará dinero ¿cómo se obtendrá financiamiento?
Del gobierno de la provincia, del gobierno de la nación. Los organismos nacionales como el ENHOSA, que funciona muy bien. El ministerio de Infraestructura. Todos los organismos multilaterales de crédito. Pero hay que tener proyectos, nadie financia buenas intenciones.
¿Cuándo aplicará los proyectos presentados en la campaña?
Son ideas por ahora. Habrá que trabajar no menos de un año para que se transformen en proyectos ejecutivos. Entre otras cosas, invertir dinero para esos proyectos ejecutivos. Yo esto lo puedo decir con mucha tranquilidad, porque estoy en el llano después de haber estado en el poder. Es la experiencia más linda. Es una experiencia que nos da espacio para la reflexión, para el estudio, para pensar cosas hacia adelante.
¿Cómo visualiza una transición entre gestiones?
Vamos a laburar como si estuviéramos gobernando. El intendente tiene el derecho a gobernar hasta el 10 de diciembre, pero vamos a dar nuestros puntos de vista si se presentan cuestiones a resolver. Esto de todas maneras está reglamentado ahora.
¿Considera importante marcar la cancha en los primeros seis meses?
La cancha hay que marcarla los cuatro años. Pero la impronta se define en los primeros seis meses. Hay que comprender que cuando el pueblo vota un plan de gobierno, este no se puede boicotear, nadie tiene derecho a eso, ni el sindicato ni la oposición. La oposición tiene que ocuparse de ver que se cumpla el presupuesto, ese es el trabajo de la oposición, no meter palos en la rueda permanentemente.

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