Un extraño fenómeno, mezclado entre pérdida de fe y decepción está teniendo lugar en la Iglesia neuquina.
Tal es el faltante de curas, que el obispo Virginio Bressanelli tuvo que pedir ayuda a diócesis de otros lugares del país. La ayuda no es otra cosa que le manden sacerdotes a préstamo para ocupar las vacantes que hay en al menos 18 parroquias, pero que además logren revertir este extraño fenómeno. El problema es tan grave que algunos sacerdotes deben hacerse cargo de hasta tres centros espirituales a la vez.
La noticia fue publicada por el portal Neuquén al Instante, citando a un cura de Misiones que en el canal Youtube explica por qué tiene que abandonar la cálida tierra del norte argentino para comenzar a misionar en la fría Patagonia.
El hombre que tendrá el desafío de palpar la realidad neuquina se llama Gustavo León, párroco de la catedral de Misiones.
“Yo voy prestado. En este caso, a Neuquén, pero podría ir al Africa o a cualquier otro lugar”, aseguró durante la entrevista que le hicieron periodistas de aquella provincia.
León explicó que para cumplir la verdadera vocación de los misioneros es necesario salir de un lugar para ponerse “a disposición de otros de acuerdo a las necesidades”.
El párroco ya tuvo una reunión con el obispo Bressanelli, quien le explicó el problema que no sólo afecta a Neuquén, sino a buena parte del sur argentino. Ocurre que en las diócesis importantes hay curas suficientes, pero en los lugares más alejados de las grandes ciudades la situación es distinta.
Según León es muy probable que su trabajo esté fuera de la zona centro y se haga cargo de parroquias ubicadas en las zonas más pobres que tiene la ciudad.
En forma paralela, el objetivo es trabajar en forma paralela en la formación de nuevos sacerdotes. “La idea es abrir un instituto de catequesis e incentivar el ánimo. La gente está un poco descreída y decepcionada de la Iglesia y por eso hay que hacer mucho trabajo y es todo un desafío”, indicó.
La llegada de León a la ciudad de Neuquén está prevista para el próximo domingo. Apenas arribe saludará formalmente al obispo e inmediatamente pondrá manos a la obra para lograr su objetivo: dar misa y tratar de recuperar la fe.
Comentá la nota