El testigo de la causa que investiga el crimen de Mariano Ferreyra fue ingresado en el Hospital Presidente Perón de Sarandí por una crisis provocada por la tensión, y de la cual ya se recuperó.
Alfonso Severo, el testigo en la causa por el crimen de Mariano Ferreyra que estuvo secuestrado, debió ser ingresado el sábado por la mañana en el Hospital Presidente Perón, de Sarandí, al sufrir una parálisis nerviosa provocada por la situación que vivió al permanecer 24 horas desaparecido. Aunque tras permanecer en observación, se recuperó de ese estado y fue dado de alta.
Severo había asegurado que nadie del Gobierno se contactó con él luego de permanecer 24 horas desaparecido, y aclaró que "el único" que lo llamó fue el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.
"Es el único que me llamó y estuve con él", remarcó Severo con respecto al hablar sobre el jefe comunal del partido en el que vive y fue hallado un día después de su desaparición.
En declaraciones a radio Mitre, agregó que su rapto se produjo pese a los reiterados planteos que "hace tres años" realizaba para advertir sobre las amenazas que recibió relacionadas a su declaración.
"Hay mucha gente que sigue viviendo en el pasado, y se equivocan", se limitó a decir al ser consultado sobre los detalles del episodio que sufrió y por el que estuvo desaparecido entre el miércoles y el jueves.
Al respecto, agregó que "se dijeron muchas cosas que van a aparecer ahora con el transitar de los días. Muchas cosas de lo que sucedió". Sin embargo, evitó profundizar al respecto explicando que esa información "la tiene el fiscal y él la está investigando".

Comentá la nota