La estrategia fue planificada por la tarde con el equipo de Francisco de Narváez y alumbró apenas cerró el comicio. Ricardo Alfonsín hizo público su apoyo a Mauricio Macri para el balotaje del 31 de julio, en un intento de captar a los votantes del PRO en las presidenciales tras haber puesto al jefe porteño como su “límite” . Una jugada que Clarín anticipó en la edición del 15 de mayo pasado.
“Si fuera porteño votaría en la opción –a pesar de nuestras claras diferencias con el PRO– a favor de la autonomía de la Ciudad y contra las pretensiones hegemónicas del Gobierno nacional ”, sostuvo Alfonsín en un comunicado desde Chascomús, donde se asienta su bastión político, pese a que reside en la Capital. Y remató con un mensaje a Cristina, sostén electoral de Daniel Filmus: “Este resultado prefigura que en octubre nos encontraremos frente a un claro escenario de segunda vuelta”.
Como estaba programado, De Narváez reforzó la idea una hora más tarde. “Los porteños han valorado la forma de gobernar de Macri y quedó al descubierto que no existe la tan mentada ola cristinista”, dijo el ex socio del jefe porteño, ahora aliado de la UCR para pelear la Provincia.
A los pocos minutos, Carrió daba la cara en el búnker porteño de la Coalición Cívica para decir que “ quedó derrotada la teoría de la invulnerabilidad de Cristina . El 70% de los porteños le votó en contra”. Aunque no anticipó la postura de su fuerza en el balotaje –formalmente daría libertad de acción–, le reconoció a Clarín que “está claro que no vamos a votar por el Gobierno nacional”. Y reflexionó: “Macri ya ganó. Ahora empieza la campaña para las primarias”.
Desde su casa de Lomas de Zamora, Duhalde le dijo a este diario que “voy a pronunciarme si a Macri le conviene”, aunque envió un emisario al festejo del PRO, su candidato a gobernador bonaerense, Eduardo Amadeo. “Se demostró que e1 relato de las encuestas oficiales es una mentira y el opositor que saque más votos en las primarias le gana a Cristina en balotaje”, dijo. El duhaldismo es aliado de PRO en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.
En el búnker K también se habló de nacionalizar el balotaje. Las furibundas diatribas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, contra el jefe proteño, cuando ya se palpitaba el resultado, fue el aviso de los refuerzos que alista la Rosada para ayudar a su candidato a revertir la amplia desventaja de la primera vuelta.
La tarea de Filmus no será sencilla. Para ganar el balotaje debería atraer a 4 de cada 5 votantes que no optaron por su boleta o la de PRO . Debería buscarlos sobre todo entre los que se inclinaron por Pino Solanas, María Eugenia Estenssoro y la UCR, un menús que captó una buena proporción de antikirchneristas confesos.
Porteños, ajústense los cinturones. La verdadera campaña recién empieza. Si hasta ahora no lo atosigaron con un proselitismo intratable, prepárese. Macri y Filmus se resevaron lo más picante de su arsenal para el balotaje.
Hay pronóstico de turbulencias para las próximas tres semanas









Comentá la nota