El radical abrió la polémica criticando al Peronismo Federal y sus mínimas posibilidades electorales para el 2011. Recibió el vuelto de Felipe que destacó su escueta capacidad para dirigir. Ahora, el hijo del ex presidente enfrió el choque y dio por terminado el cruce
Luego de obtener el vuelto político del diputado Felipe Solá, que no se guardó palabras y fustigó su experiencia y su capacidad de conductor, “Ricardito” bajó el tenor de la polémica y le aconsejó que se fijara en la totalidad de las declaraciones.
"No dije que el Peronismo Federal no es una alternativa. Dije que no sería alternativa si las elecciones fueran hoy”, añadió.
Pero agregué que, como no son hoy y muchas cosas pueden cambiar en la Argentina, es difícil predecir un resultado", sostuvo Alfonsín, intentando recomponer el daño ya ocasionado.
La oposición se desgasta en nimiedades y exhibe gruesos flancos, mientras a su frente tiene a un bloque gobernante que internamente se fracciona minuto a minuto, aunque presenta un aparato con la “capacidad” (positiva o negativa) para amoldarse a las circunstancias imperantes y asimilar los golpes.


Comentá la nota