Pese a los ingentes esfuerzos de última hora para evitar la confrontación, las huestes de Ricardo Alfonsín, candidato radical a la presidencia, y de su socio, el peronista Francisco de Narváez, candidato a la gobernación bonaerense, se enfrentarían en elecciones internas el 14 de agosto para definir los candidatos a intendente, legisladores provinciales y concejales en algunos de los principales distritos de Buenos Aires.
De todas maneras, y en un intento por demostrar su unidad, Alfonsín y De Narváez presentaron ayer a quienes serán los principales candidatos de la provincia de Buenos Aires a enfrentar al kirchnerismo en octubre.
La diputada provincial Mónica López, del peronismo disidente, será la compañera de fórmula de De Narváez en la provincia, mientras que el radical Miguel Bazze, mano derecha de Alfonsín y presidente del comité provincia del radicalismo bonaerense, será el primer candidato a diputado nacional, secundado por Graciela Ocaña, ex ministra de Salud del gobierno kirchnerista. En tanto, el denarvaísta José Scioli y hermano del actual gobernador, será el primer candidato a senador nacional.
Complicaciones
En la Capital, sin embargo, la situación se complicaba a última hora. Los dirigentes porteños cercanos a Alfonsín proponían a Manuel Garrido, ex titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) como primer candidato a diputado nacional; sin embargo, sectores cercanos a Enrique Nosiglia ("Coti"), referente histórico de este distrito, resistían esta propuesta e insistían en postular al joven dirigente Hernán Rossi para ese lugar.
"Iremos a elecciones internas si no hay acuerdo. Nosotros insistimos en que debe ser Garrido el que lidere la lista", advertían allegados a Alfonsín.
La fuerza que encabeza De Narváez en la Capital no permanecerá ajena a la disputa porteña y presentará, por su parte, su propia propuesta para reforzar las posibilidades electorales de la alianza conformada con Alfonsín, Unión por el Desarrollo Social.
"La idea es que la lista sea liderada por un hombre intachable", deslizaban ayer allegados al candidato a gobernador bonaerense.
Algunas voces mencionaban ayer el nombre del ex fiscal Pablo Lanusse (famoso por sus investigaciones sobre la llamada "mafia del oro" que estalló durante la gestión del ex presidente Carlos Menem), que podría ser parte del equipo. De hecho, ayer se vio a Lanusse en el búnker de De Narváez, según constató La Nacion.
Más allá de las diferencias a la hora de conformar las listas bonaerenses, Alfonsín y De Narváez procuraron ayer dar señales de unidad con miras a las elecciones de octubre.
En ese sentido, el candidato presidencial enfatizó que, en caso de resultar elegido, le otorgará a la provincia de Buenos Aires un fondo de reparación que compense los recursos no percibidos por coparticipación.
"Yo le preguntaría a la Presidenta, si fuera gobernadora, si le gustaría que el gobierno nacional se quedara con los recursos que son de la provincia. ¿Por qué cree que tiene derecho a hacer eso?", se preguntó Alfonsín durante la presentación de los candidatos








Comentá la nota