La UCR ofrece ventajas a la ciudad; Duhalde espera el aval de Macri
Sin disimulo, los principales candidatos presidenciales de la oposición continuarán en los próximos días con una estrategia que pusieron en marcha anteayer, apenas se conoció el contundente triunfo de Mauricio Macri: pegarse en el imaginario colectivo al jefe de gobierno, con el objetivo de capturar buena parte de los más de 830.000 votos que obtuvo el jefe de Pro.
Por el mismo andarivel, avanzarán en los próximos días Ricardo Alfonsín, candidato de Unión por el Desarrollo Social (Udeso), y el ex presidente Eduardo Duhalde, postulante presidencial del Frente Popular. Ambos saben que el jefe de Pro se convirtió en un importante elector para los comicios de octubre y que su palabra tendrá un peso importante, incluso más allá de las fronteras de la Capital, pero con distintas estrategias: el diputado radical se plantará como el único candidato capaz de hacer posibles los planes de autonomía de la ciudad de Buenos Aires, territorio que -de ganar el ballottage- gobernará Macri hasta diciembre de 2015.
El ex presidente apuesta a recoger los frutos de la buena relación personal que lo une con el jefe de Pro y de las alianzas territoriales que su fuerza enhebró con la de Macri.
El giro de Alfonsín quedó en evidencia en la misma noche del domingo, cuando declaró que si fuese porteño, votaría a Macri en el ballottage. Así le dijo al propio jefe de gobierno, al que llamó por teléfono para felicitarlo. Atrás y lejos en el tiempo quedaron los días en los que el diputado radical declaraba que Macri era su límite.
En las filas de Udeso (coalición que los radicales comparten con Francisco de Narváez) y en las del Frente Popular, tienen en claro que Macri no hará el más mínimo gesto de acercamiento hacia ninguno de los candidatos presidenciales hasta superar el ballottage en la ciudad. Saben que no habrá fotos ni reuniones ni declaraciones públicas.
Alfonsín ni siquiera espera que Macri se pronuncie de manera explícita a favor de su candidatura después de la segunda vuelta, prevista para el 31 de julio. Se conformaría con un gesto que no lo dejara en desventaja respecto de Duhalde.
El plan de los radicales apunta a erigirlos como los mejores garantes de una buena relación entre la Nación y la Capital. "Vamos a prometer garantías a la ciudad en cuanto a su autonomía y a la gestión", dijo a La Nacion un diputado que trabaja cerca de Alfonsín.
La misma fuente detalló que se promoverán proyectos de ley para traspasarle el puerto porteño al gobierno de la ciudad y el control del transporte urbano, hoy dentro de la órbita de la Casa Rosada. Otra cuestión importante será plantear, incluso antes del ballottage porteño, un plan articulado de seguridad entre la Nación y la ciudad.
Por el lado de De Narváez, piensan que la asociación entre el espacio que comparten con los radicales y el macrismo se dará naturalmente. "Fracasó el tremendo aparato mediático y de encuestas que sostenían la operación del ya ganó", analizó el diputado Gustavo Ferrari. "Nuestro desafío es canalizar ese torrente de votos antikirchneristas, mostrar que somos el futuro, el cambio y la moderación", agregó.
En el duhaldismo, la mirada es distinta. El ex presidente también se apuró para felicitar a Macri por teléfono y para manifestarle su respaldo en público. El jefe de Pro tiene mejor concepto de Duhalde que de Alfonsín, pero en el duhaldismo son conscientes de que Macri podría terminar apoyando a quien mida mejor en las encuestas o a quien se imponga en las primarias de agosto.
Para apuntalar la posición de Duhalde en esas elecciones, los operadores del ex presidente sellaron alianzas con Pro en cinco distritos: Santa Fe, Entre Ríos, Mendoza, Misiones y Córdoba. En esas provincias, los candidatos de Pro irán en la misma boleta que Duhalde. En la provincia de Buenos Aires, el apoderado de Pro, Julio Garro, también propuso ayer adherir a la candidatura del ex presidente. "La vinculación entre Duhalde y Macri se va a dar naturalmente", dicen los duhaldistas, aunque no pierden las esperanzas de que Macri toque a Duhalde con su varita.





Comentá la nota