Alfonsín en crisis con la UCR

Se profundiza la crisis en el radicalismo y las provincias se despegan del candidato a presidente
El flojo desempeño de Ricardo Alfonsín en las elecciones primarias condujeron al radicalismo a una nueva crisis y los candidatos provinciales comenzaron a tomar distancia de la figura presidencial para las generales del 23 de octubre, incluido Francisco de Narváez en la estratégica Buenos Aires.

Aunque el 12 por ciento cosechado en agosto fue un golpe inesperado para los radicales, peor parece ahora el escenario planteado por las encuestas, que muestran un acelerado crecimiento del socialista Hermes Binner, de lo que ya tomaron nota en todas las provincias que eligen gobernador junto a las presidenciales.

El caso extremo fue el de Mendoza, donde el candidato Roberto Iglesias lanzó un jingle de campaña que convoca directamente al corte de boleta de la fórmula presidencial, aunque no es la única provincia donde desespera la baja intención de voto del presidenciable.

Alfonsín, sin embargo, tomó distancia de las críticas de sus colaboradores más cercanos y sostuvo este sábado que la propuesta del radicalismo mendocino "para nada afecta la campaña a nivel nacional".

"Para nada esto afecta nuestra campaña a nivel nacional ni las propuestas que vamos a hacer para resolver el problema del trabajo en negro, la transparencia, los problemas de la energía que van a ser muy severos", señaló Alfonsín en declaraciones a Radio El Mundo.

Entre Ríos y La Pampa son los distritos donde el radicalismo cuenta con las mayores chances de destronar al kirchnerismo y, aunque tanto Atilio Benedetti como Juan Carlos Marino ratificaron su apoyo a Alfonsín aún no está resulto el planteo judicial para que ambos peguen también su boleta a la candidatura presidencial de Binner.

Buenos Aires es, tal vez, el escenario más difícil para Alfonsín: aunque De Narváez no romperá formalmente la alianza, arrancará su campaña en la provincial sin el candidato presidencial, con el que marcó fuertes diferencias en las últimas semanas en un llamado solapado al corte de boleta.

Otra provincia donde la UCR apuesta sus fichas es Jujuy, donde el senador Gerardo Morales ya anunció una reformulación de campaña, que por lo pronto es "secreta", aunque fuentes del alfonsinismo manifestaron a NA su alerta por supuestos afiches sin la imagen de Alfonsín, que sin embargo aún no se ven por las calles.

A pesar del panorama adverso y el malestar interno, los ex rivales internos de Alfonsín, Julio Cobos y Ernesto Sanz, mostraron por el momento cierta caballerosidad y se aguantan hasta octubre para las críticas más fuertes, época en que empezará la pulseada por la próxima conducción del partido y de los bloques legislativos.

Sanz no tiene previsto participar de ninguna actividad de campaña de Alfonsín, con quien tiene nula relación, pero sí con el resto de los candidatos radicales y también con De Narváez, quien ya lo invitó a recorrer la provincia.

Cobos, por su parte, dio la orden a sus colaboradores de refugiarse en Mendoza y potencias la campaña de Iglesias: la última vez que habló con Alfonsín fue cuando se enfermó sobre el cierre de la campaña para las primarias y, desde entonces, no hubo más contacto.

"Hay pocas provincias donde el radicalismo puede hacer algo bueno en las elecciones y Mendoza es una de ellas. No está previsto ninguna visita de Alfonsín por el momento", señalaron a NA dirigentes del radicalismo mendocino.

Como todos, ellos afrontan un dilema complejo: la puja provincial en conflicto con la orgánica partidaria, que difícilmente termine privilegiando la unidad.

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