Solá, Alfonsín y las candidaturas para 2011

Solá no duda en señalar que el candidato del Peronismo Federal saldrá de una interna. Alfonsín, en cambio, busca evitarlas. En diálogo con La Tecla.info, Ricardo Rouvier analiza: “Alfonsín busca evitar el desgaste mediante la lista única. El Peronismo, en cambio, no tiene alternativas: debe atravesar ese proceso, quiera o no”
Se sabe que las realidades de dos de los armados más prometedores de cara a 2011 –hablamos del Acuerdo Cívico y Social y el Peronismo Federal- son del todo disímiles. Los primeros constituirán un frente de partidos con ideas similares y un puñado de “presidenciables” (por caso, Carrió, Binner, Alfonsín y Cobos), mientras que los segundos conforman el grupo de “renegados” del PJ que buscan arrebatarle el poder a Néstor Kirchner.

El radicalismo pospone cualquier instancia de confrontación interna que pueda desgastar la credibilidad del armado. En tanto, consensúa algunas estrategias, pensando ya en la posibilidad cierta de constituirse como Gobierno el año que viene.

Consultado por La Tecla.info, Ricardo Rouvier pone el acento en otro punto fundamental para entender la cuestión: “la propuesta de Alfonsín es marchar unidos, porque no debe olvidarse que el partido necesita una recuperación electoral: en las últimas presidenciales alcanzó el 16% de los votos, con un candidato justicialista como Lavagna, y en la anterior había sacado cerca del 3% con Moreau”.

“Esta unión y fortalecimiento de la UCR debe basarse en acuerdos previos. Esto tampoco será fácil: ¿por qué habrían de ponerse de acuerdo? ¿Quién será el candidato a presidente?”, se pregunta.

Por su parte, el Peronismo Federal sólo discute, sordamente –y no tanto-, el tema de las candidaturas. El espacio se compone puramente de presidenciables (hablamos de Solá, Romero, Duhalde, Reutemann, Rodríguez Saá y Das Neves) que conforman lo que el viejo refrán conceptúa como “muchos caciques y pocos indios”.

Además, explica Rouvier, “el desgaste que busca evitar Alfonsín mediante la lista única, consagrada por acuerdo entre él y el cobismo. El Peronismo, en cambio, no tiene alternativas: debe atravesar ese proceso, quiera o no”.

Pero, ¿en qué consiste el “desgaste”? “Una interna en el Acuerdo o en la UCR podría ser un importante gasto de recursos: la propaganda, las dos listas, el enfrentamiento”, explica Rouvier.

El propio Solá, tal vez conciente de esto, manifestó a mediados de junio que el candidato del espacio saldrá indefectiblemente “de una elección” y que “de ninguna manera” se resolverá tras bambalinas, en una mesa de negociación.

Rouvier analiza la situación en el Peronismo Federal: “hay muchos caciques, muchos precandidatos a presidente, e incluso podría terminar incluyendo a Macri, con lo que el armado terminaría yendo “por afuera” junto con el PRO. Macri sería candidato a presidente y el vice sería peronismo”. Y concluye: “el Peronismo disidente es una interna en sí mismo”.

De ahí que devenga en prioritario para el armado establecer quién pondrá la cara en los afiches en la recta final de la carrera. Para consensuar alguna política, habrá tiempo. Para pelearse, también.

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