Ricardo Alfonsín y Hermes Binner acordaron ayer trabajar con sus equipos técnicos para elaborar un programa de gobierno de cara a las elecciones de 2011. No hubo un pronunciamiento enfático sobre una posible formula presidencial conjunta. No lo hizo el diputado bonaerense, que se limitó a las respuestas formales y los elogios encendidos a la administración socialista, al punto de afirmar: “Soy un socialista más”.
“Con el gobernador Binner no hemos conversado de candidaturas, no corresponde. Lo más importante es avanzar en un programa de gobierno. Sí hemos hablado sobre la situación nacional y la posibilidad de comenzar a elaborar una propuesta conjunta. En ese sentido, analizamos la posibilidad de reunirnos con nuestros respectivos equipos de trabajo para llevar esto a buen puerto”, declaró Alfonsín luego de la reunión con el mandatario santafesino, a la que asistió acompañado por el titular de la UCR santafesina, Hugo Marcucci, y los referentes provinciales del Morena: Carlos Torres, Santiago Mascheroni y Federico Pezz.
Por el lado del socialismo acompañaron al gobernador el ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, el intendente Miguel Lifschitz y las diputadas nacionales Mónica Fein y Alicia Ciciliani.
Entre tanta formalidad hubo un gesto de Binner que sorprendió por igual a socialistas y radicales. El gobernador le pidió a Alfonsín una reunión a solas, lejos de los oídos del resto de los participantes. Hablaron poco más de cinco minutos y el contenido de la conversación se mantuvo en absoluto hermetismo.
Alfonsín protagonizó en Santa Fe una agenda frenética. El jueves recorrió las ciudades de Venado Tuerto, Rufino y Villa Cañás, siempre acompañado por el intendente de la capital provincial, Mario Barletta, a quien visitó ayer en su despacho de la Municipalidad antes de viajar a Rosario.
La relación Barletta-Alfonsín es más bien singular, porque a pesar de los guiños mutuos ninguno de los dos se expresó de manera explícita sobre sus respectivas candidaturas. Alfonsín se limitó a decir que la UCR santafesina tiene el legítimo derecho de aspirar a poner al postulante a la Gobernación. Barletta, en tanto, dijo que mira con atención la proyección nacional del diputado bonaerense.
“No se coman la curva, muchachos. Para el armado de Alfonsín, el socialismo, y en especial Binner, es esencial. Ricardito no va a hacer nada que ponga en peligro esa relación”, confesó un dirigente radical muy cercano al pensamiento íntimo del hijo del ex presidente. Luego, con cierto veneno, agregó: “Barletta todavía no se definió en la interna que tenemos con (Julio) Cobos”.
La reunión entre Alfonsín y Binner se dio en un contexto de turbulencia interna dentro del socialismo. Este dato tampoco le es ajeno al diputado bonaerense, como tampoco que todo el radicalismo santafesino está detrás de su proyecto. El influyente Grupo Universidad, en el que abreva Barletta, también tiene algunas fichas puestas en el proyecto que encarna el ex mandatario mendocino.
Libreto. Alfonsín, cada vez que referencia a Binner, no se sale de un libreto bien aprendido. “Me siento un socialista más”, “el radicalismo y el socialismo tienen doctrinas parecidas”, “el Frente Progresista en Santa Fe es un ejemplo que queremos extender a todo el país”, son las frases que utiliza para cargar de elogios hacia quienes él considera sus principales socios en su proyecto de poder. Las volvió a repetir ayer antes de dejar a Binner para encontrarse con una mesa de empresarios en un hotel céntrico.
Allí, como dato saliente, Alfonsín habló de los problemas de gobernabilidad que atravesaron los gobiernos radicales de la post-dictadura, fundamentalmente el de su padre. “Todos hemos aprendido. No es el mismo contexto de hace 27 años. Confío en lo que puedan hacer al respecto el PJ disidente, y es especial Eduardo Duhalde”, coronó.







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