La votación por la expropiación de la petrolera dejó al centenario partido frente a una nueva división, con un bloque de diputados casi partido. El acercamiento con el PRO y el 2015.
A pesar de las amenazas que se escucharon durante toda la semana sobre posibles sanciones a los legisladores que no cumplieran con la determinación del Comité Nacional de votar a favor en general y con diferencias en particular, en el bloque de diputados radicales bajaron los decibeles. Ya el jueves, durante la sesión, comentaban por lo bajo que lo de las sanciones no iba a prosperar. Sin embargo, destacaban que las heridas difícilmente iban a cicatrizar con rapidez.
Para no perder terreno, el alfonsinismo ya decidió ponerse a trabajar para demostrar que es la única línea interna nacional y que representa al sector mayoritario del centenario partido. Sabe que ya está instalada la idea de que hay un grupo de dirigentes que ve con buenos ojos un acercamiento con el PRO de Mauricio Macri, de cara a las presidenciales de 2015 e incluso para las legislativas de 2013. Por eso, tiene el objetivo de demostrar que ésa es una visión minoritaria dentro de la fuerza.
La estrategia incluye recorridas de Ricardo Alfonsín por diversos comités del país (la semana pasada estuvo en Bahía Blanca, este fin de semana viaja a Entre Ríos) que tendrán su epicentro en un congreso del Morena (Movimiento de Renovación Nacional) que se realizará el primer fin de semana de junio en La Plata. Allí, buscarán marcar las líneas directrices que debería seguir el radicalismo. No son pocos en ese grupo los que promueven un acercamiento paulatino con el socialismo de Hermes Binner, para buscar reeditar el Acuerdo Cívico y Social, exitoso en las elecciones de 2009.
Esa postura es antagónica a la postura filo macrista. Y esas diferencias prometen seguir marcando un surco en el bloque de diputados. “Las diferencias son políticas y por eso se van a seguir repitiendo”, se lamentó uno de sus miembros. Precisamente, el grupo que marcó diferencias en el tema YPF, pero que también había llamado la atención en la votación por el traspaso de los subtes, es el que se muestra más cercano al PRO. Ese grupo lo encabeza el cordobés Oscar Aguad, que el jueves se retiró del recinto para no votar. La misma actitud tomaron Hugo Castañón e Hipólito Faustinelli. Este último, justamente, organizó hace unas semanas un encuentro de intendentes radicales de Córdoba junto a dirigentes del PRO. El correntino Lucio Aspiazu, que entró por el conflicto con el campo, fue el único que votó en contra.
Los otros dos bloques que mostraron diferencias fueron el Frente Peronista y la Coalición Cívica. Ambos grupos atraviesan momentos complicados, por los magros resultados electorales de 2011, aunque para el peronismo disidente las diferencias probablemente sean menos traumáticas. En la CC, en cambio, hay cada vez más distancia entre Elisa Carrió y su partido.






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