“Por la igualdad, la inclusión y el trabajo”, es uno de los tantos lemas que promueven desde la escuela de alfabetización de Adultos con Diabetes, que funciona en el salón a Auditorium del Policlínico Santamarina. Un lugar donde los pacientes del área de diabetología, aprenden, no sólo a superarse al instruirse sino también, a cuidarse mejor.
Es que así funciona la Escuela de Alfabetización de Adultos con Diabetes, que se dicta dentro del marco Proyecto Unidos para Alfabetizar y Concientizar, que lleva adelante el área de Diabetología del Policlínico Santamarina.
Allí nos recibió Cristina Isi, docente titular de la CEA dependiente de la escuela Nº 703 de El Jagüel, quien nos cuenta cómo es el día a día de esta escuela tan especial que se ocupa de alfabetizar pero también de instruir a las personas con diabetes sobre cuestiones específicas para el mejor cuidado de su salud.
En esa aula, los pacientes que padecen diabetes y no hayan concluido sus estudios, pueden hacerlo a través de este programa único en su género, ya que incluye distintos bloques y talleres para completar la pirámide de cuidados fundamentales para los pacientes: “Aquí, no sólo aprenden a leer y a escribir, no sólo se forman en la educación formal; el programa incluye clases de cocina para personas con diabetes, también se ha sumado un taller de yoga, teniendo en cuenta la importancia del ejercicio físico pero de bajo impacto, ya que nuestros alumnos son personas mayores; además estando aquí se hace un seguimiento mucho más cercano de su salud”, cuenta la docente, quien además destaca que -como pacientes- reciben formación específica sobre la enfermedad: “Hoy por hoy, todos nuestros alumnos saben actuar ante una hipoglucemia y más del 90 por ciento, puede reconocer los riesgos y hacer los cuidados primarios. También realizan y registran sus controles de glucemia; y al haber agregado yoga como parte de los cursos de la escuela, también muchos han comenzado a hacer ejercicio, que en diabetes es fundamental, esto responde a que tenemos un plan integrado de escuela y salud”, relata.
Asimismo, Cristina nos cuenta que “la población de adultos con diabetes no alfabetizados, al igual que muchos adultos mayores que no han concurrido a la escuela, sienten cierto temor por empezar, con el tiempo logramos romper con ese miedo y esperamos seguir haciéndolo. El plan de la escuela contempla que se trata en muchos casos de personas con obligaciones en la casa, acá hay muchas abuelas que cuidan a sus nietos mientras sus hijas o hijos trabajan; pero nosotros insistimos en que con un cuadernillo y una asistencia de dos o tres veces por semana, por ejemplo, podemos generar ese ida y vuelta para que aprendan. Es muy gratificante, ver cómo han cambiado aquellas personas que estudian acá, señoras que han recuperado la autoestima, que están más seguras, que comparten cosas, que son más independientes. Hemos tenido en estos años, la alegría de que vinieran muchos nietos a agradecernos por el cambio que habían tenido sus abuelas o abuelos”, asegura la docente.
Además destacó la ayuda de la Empresa de Transportes Monte Grande, que aporta de manera gratuita, el viaje a todos los alumnos de la escuela en todas sus líneas: “esto es muy importante, sobre todo para aquellos que están lejos del Santamarina y tal vez deberían gastar entre 15 o 20 pesos por semana en viáticos, de esta forma también ayuda a que todos puedan asistir a la escuela”.
Por otra parte destacó que aparte de la tarea de la escuela en conjunto con el trabajo del área, los alumnos y pacientes asisten una vez por mes a charlas de la Federación Argentina de Diabetes, donde comparten experiencias y aprenden distintas cuestiones sobre la enfermedad, cómo actuar, grupos de ayuda, legislación y cuestiones vinculadas con el tratamiento de diabetes en nuestro país y el resto del mundo.
“El 20 de mayo pasado tuvimos la grata noticia de que el Concejo Deliberante local declaró de Interés Municipal el Plan de Alfabetización de Adultos con Diabetes, impulsado por el doctor Gabriel Lijteroff y su directora, licenciada Graciela Canzonetta. Esto nos enorgullece”. Aseguró Isi.
La escuela funciona de lunes a viernes en el horario de 14 a 17 en el Auditorium del Policlínico, ubicado en el primer piso.
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