Autoridades del colegio de profesionales desacreditaron la validez de estos cursos y anunciaron que tomarán medidas al respecto.
En ese aspecto, Frágola explicó: “Hay muchos chicos que a veces eligen esta carrera o cursos (algunos incluso cursaron hasta tres años) y cuando llegan aquí no podemos darles soluciones porque aquí nuestra profesión está regida por la Ley provincial Nº 5794, la cual habilita la creación del Colegio de Kinesiología de la Provincia y establece que los profesionales de kinesiología y fisioterapia deben realizar las prácticas de forma personal”.
“Esto significa que no pueden contratar los servicios de asistentes, auxiliares o ayudantes, ya que este acto constituiría una doble infracción: por un lado la del auxiliar, que realizaría un acto reservado sólo para el profesional universitario y por otro lado, compromete al kinesiólogo que no cumple con su deber de prestar ‘personalmente’ sus tratamientos”, explicó.
Al respecto, profundizó: “Estas personas, como no encuentran trabajo, salen a ejercer en domicilios, cosa que tampoco pueden hacer porque los pacientes que tocan son aquellos que quedaron postrados y que tienen lesiones neurológicas, es decir, los pacientes hemipléjicos, que por lo general buscan atención domiciliaria”.
“En Santiago, tenemos un grupo de 280 kinesiólogos y de ellos un grupo minoritario es el que realmente está capacitado para hacer neurorehabilitación, que es una de las áreas más complejas para trabajar”, agregó el profesional.
Además, indicó: “Otro lugar en donde consiguen trabajo estos ‘asistentes’ es en los centros de estética, porque en los institutos les enseñan ‘masajes’. Esto resulta peligroso, porque cuando hay inflamación o dolor, el masaje se vuelve competencia del kinesiólogo”, dijo Frágola.
Por último, expresó: “El año pasado ya se hicieron cerrar varios institutos y ahora nos enteramos de que uno de los que fue levantado en Capital, está funcionando en Las Termas, así que procederemos allí”.
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