Por Silvina Heguy.Denuncian que en la cumbre de Río+20 hubo un freno a la lucha por la igualdad.
Los comentarios de Robinson se unieron así al temor de que los conservadores estén debilitando el apoyo al planeamiento familiar en todo el mundo . Las objeciones del Vaticano y otros países –como Egipto, Siria, Chile, Honduras, Nicaragua, Rusia, República Dominicana y Costa Rica, según denunciaron los grupos de mujeres– eliminaron el apoyo específico a los derechos reproductivos, como el planeamiento familiar, en el acuerdo internacional de Río.
Lydia Alpízar, directora en México de la Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo, alertó que aunque en la declaratoria final integró a las mujeres, no se hizo una mención clara sobre sus derechos. El problema es que el término usado fue “planificación familiar” y no derechos sexuales. “Esto implica –precisó la activista– que a nivel global persista una visión conservadora” en la que se cree que el único papel de las mujeres es la reproducción, y que por tanto ejercer su sexualidad no se considera un derecho.
En un mundo donde día a día las mujeres son víctimas de diferentes formas de violencia y discriminación, una sutileza del lenguaje puede acentuarlas o detener el avance para protegerlas. Tan sólo en América Latina actualmente una de cada tres mujeres sufre algún tipo de violencia física y un 16% ha sido víctima de violencia sexual alguna vez en su vida, de acuerdo con la última investigación de la ONU.
La declaración generó tanta polémica que las líderes que participaron de la reunión tuvieron que salir a dar explicaciones. La directora de ONU Mujeres, Michelle Bachelet; la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se vieron obligadas a pronunciarse al respecto. Clinton aseguró que en el texto final se incluyó “lo esencial”.



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