Alertan por la presencia de abogados "caranchos"

Durante una instrucción policial, el presidente del Colegio de Abogados provincial, Gerardo Salas, admitió la existencia de organizaciones que lucran con la desgracia ajena.
De los últimos diez accidentes de importancia, con víctimas internadas en el Hospital Municipal, ocho son asistidos legalmente por un abogado que tiene estudio en La Plata. Esto no es habitual, pero está sucediendo.

Las autoridades creen que el mercado del Conurbano está saturado para los "caranchos" y que ahora están "volando" hacia el interior del país. Y que Bahía Blanca no es la excepción.

Los "caranchos" son aquellos abogados que forman parte de una organización que se alimenta de la desgracia ajena, a partir del cobro de importantes indemnizaciones a las compañías aseguradoras por accidentes de tránsito (en la Argentina mueren, en promedio, más de 20 personas por día por este flagelo), actuando como patrocinadores o intermediarios de las víctimas y quedándose con prácticamente todo el dinero de la demanda.

Al tener conexiones con guardias policiales, personal hospitalario y de emergencia, son de los primeros en llegar al escenario de los hechos, casi al mismo tiempo que los paramédicos. De lo contrario, merodean los pasillos de los sanatorios en busca de sus presas, hecho que les valió el otro mote, de "pasilleros".

"Son pocos los que andan atrás de este tipo de asuntos, pero hay abogados locales y de afuera. Lo hemos advertido y no es común que muchos asuntos de daños y perjuicios sean atendidos por abogados que llegan de la capital provincial, que no están instalados en nuestra ciudad", declaró el doctor Gerardo Salas, presidente del colegio de Abogados local y bonaerense, luego de la instrucción frente a comisarios locales y regionales.

Junto con él estuvieron el fiscal general, Juan Pablo Fernández; el abogado Eduardo Zalba, en representación de la Defensoría Oficial; y el comisario inspector Gustavo Maldonado, subjefe departamental. También se presentaron el secretario de la Asociación Médica, doctor Fernando Carignano; el director del Hospital Municipal, Roberto Santiago; e integrantes del Cuerpo Unico de Inspectores Municipales (CUIM), entre otros.

Salas les recalcó que en Bahía Blanca "se han dado casos, los hemos conocido".

"Si bien la ciudad se mantuvo un poco al margen, como gran parte del interior del país, vemos que están llegando, no sólo con grupos de Bahía Blanca, sino del Gran Buenos Aires y La Plata, de grandes centros que ya están saturados y pelean muy fuertemente por esta situación y se van expandiendo. Lo hemos notado y por eso queremos anticiparnos, prevenir, poner sobre aviso a todos quienes pueden tener contacto con este tipo de organizaciones", dijo.

Llamativa celeridad

Y no sólo "sobrevuelan" nuestro medio. También llegaron a la zona.

En medio de la capacitación realizada en el edificio de la avenida Alem 836, un comisario de la zona de Médanos aseguró que hace "tres o cuatro meses", luego de un accidente fatal en el que se vio involucrado un camión de una empresa petrolera, tuvieron que soportar la presencia y exigencias de abogados provenientes de la localidad de San Miguel.

"Estaban casi antes de imprimir el acta de procedimiento, por un juicio de 6 millones de pesos", sostuvo el oficial, para consultar sobre la manera de actuar en ese tipo de contingencias.

Fernández le aclaró que quien dirige el sumario "es el funcionario público" y que, de ser necesario "hay que ponerles límites" o "dejar constancia en el acta" de la situación.

"El abogado, por mandato constitucional, tiene derecho a controlar la prueba, pero si molesta, hay que retirarlo", agregó el jefe de los fiscales de nuestra zona.

Salas, en el marco de la charla, admitió que "la mayoría de los abogados conoce el procedimiento y no hay que permitir que pasen los límites".

Sobre la existencia de estadísticas en nuestro ámbito, Salas admitió que "estamos trabajando en eso" y que ya han tomado "datos del personal que forma parte de las guardias médicas, policiales y de emergencias".

Los departamentos de Junín y Mar del Plata, por caso, están más avanzados en ese sentido. En el primero de ellos, incluso, ya hay sanciones contra abogados "caranchos".

Se trata de dos letrados que a mediados de 2009, incluso, fueron sometidos a proceso penal por la acción.

Recomendaciones. Consultado sobre los consejos que debe tener en cuenta el ciudadano común, ante este tipo de imponderables, Salas respondió: "Siempre decimos que frente a un accidente, una desgracia, primero hay que atender la salud. Para lo legal hay tiempo y se debe buscar al abogado de confianza, que lo va a atender en su estudio y muy bien".

"Lo primero que tiene que hacer la gente es desconfiar de quien, ante una situación de esta naturaleza, le ofrece un asesoramiento legal, jurídico o un dato de un abogado que puede ver. En un hecho donde hubo accidentados, lo primero que hay que atender es al accidentado. Si yo me acerco al que está accidentado y le digo `veme que te voy a cobrar una buena indemnización', estoy buscando algo que no corresponde", aseveró.

Denominación. Se los llama de esta manera tan particular porque, según la Real Academia Española, el carancho es un ave de rapiña que se alimenta de animales muertos, insectos y reptiles.

"No queremos que se instalen"

El objetivo de la jornada de ayer fue generar mecanismos para interactuar de manera multidisciplinaria.

"No queremos que se instalen en Bahía", expresó Gerardo Salas, ya en declaraciones a "La Nueva Provincia".

"La idea es luchar contra este flagelo que se instaló en la opinión pública a partir de la película Carancho , pero que nosotros lo conocemos desde hace tiempo y los colegios de abogados vienen luchando contra esto. Nuestro interés es difundir derechos", sostuvo.

Dijo que este tipo de organizaciones, normalmente, seducen a víctimas --o deudos de ésta--, mediante las cuales pueden llegar a iniciar un juicio civil y, eventualmente, obtener una indemnización.

"Lo de `caranchos' es algo figurativo, pero la denominación es captación ilegal de casos. Es todo aquel que, mediante promesa de recompensa, capta ilegalmente un asunto y puede tener consecuencias como la estafa, porque se quedan íntegramente con la indemnización y hasta afectan los derechos de la víctima", explicó el vocero.

Las normas de ética limitan a los colegiados, mientras que los funcionarios públicos tienen prohibido facilitar datos sobre accidentes a quienes no son parte del caso.

"Además, estamos trabajando en reformas legislativas", anunció.

No es un problema nuevo

Hay quienes afirman que las organizaciones de "caranchos" comenzaron a integrarse con más intensidad antes de la década del 2000 y, en ese sentido, el abogado Gerardo Salas reconoció que el tema no es nuevo.

Durante la capacitación policial, hizo alusión a la presencia de éstos al día siguiente de la denominada tragedia del dique Florentino Ameghino, el accidente sucedido el 19 de septiembre de 2002, cuando un grupo de alumnos de una escuela de Merlo cayó al vacío, al desprenderse un puente colgante al cual habían ascendido para tomar una foto, en la provincia de Chubut. Nueve personas murieron en el acto y varias resultaron heridas.

"Al otro día de semejante drama, había 15 abogados de estudios capitalinos en el lugar", sostuvo Salas ante los policías.

El cine instaló el tema

En mayo del año pasado, el director cinematográfico Pablo Trapero estrenó la película Carancho , con las actuaciones de Ricardo Darín y Martina Guzmán.

Darín interpreta a un abogado especializado en accidentes de tránsito, que se mueve entre guardias de hospitales, servicios de emergencias y comisarías, en busca de posibles clientes.

Trabaja para una fundación de ayuda a las víctimas que, en realidad, es la pantalla de un turbio estudio jurídico. Consigue los clientes, los testigos, las pericias y arregla con la policía, los jueces y las aseguradoras.

Guzmán, en tanto, es una joven médica, recién llegada a la ciudad, que trabaja en múltiples lugares: ambulancias, guardias de hospitales, servicios de emergencias.

Ambos se conocen en la calle, cuando ella procura auxiliar a un accidentado y él trata de convertirlo en "cliente".

La historia de amor se transforma en un policial negro e intenso.

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