Alerta máxima en Haití por la epidemia de cólera

Alerta máxima en Haití por la epidemia de cólera
La fuente sería un importante río; preocupa la velocidad de su expansión

SAINT MARC, Haití. Las autoridades de Haití y las organizaciones humanitarias declararon ayer el estado de "alerta máxima" en su intento de controlar la epidemia de cólera que ya se cobró la vida de por lo menos 135 personas en los últimos días, en el norte del país.

La aparición de la enfermedad fue confirmada ayer por el ministro de Salud haitiano, Alex Larsen, quien indicó que se trata del tipo de cólera "01", el más peligroso. "Nos encontramos en estado de urgencia sanitaria; se trata de un nuevo mal que afecta al país, que nunca había conocido esta enfermedad en el pasado", declaró Larsen tras una reunión del comité de crisis.

El brote de la enfermedad fue localizado en el departamento de Artibonite, ubicado en el norte del país, y en el río homónimo, que cruza el centro rural de Haití y que utilizan miles de personas para actividades diarias como lavar y cocinar.

La Cruz Roja estadounidense dijo que la situación era complicada dada la velocidad con la que se ha extendido el brote. "La sospecha es que la fuente es el agua contaminada del río [...] Artibonite. Se instauró un cordón sanitario alrededor de la región afectada para tratar de contener la expansión de la enfermedad", señalaron fuentes de la entidad.

Por su parte, la coordinadora humanitaria adjunta de las Naciones Unidas (ONU), Catherine Bragg, informó ayer desde Nueva York que confían en que el brote pueda eliminarse "rápidamente", ya que apenas se supo del brote de cólera, y a petición del gobierno de Haití, la ONU movilizó los equipos médicos, y en la zona afectada ya hay distribuidos 300.000 antibióticos y unas 10.000 cajas de agua potable.

Según el último reporte de las autoridades sanitarias, divulgado anteayer, hasta el momento hay 135 muertos y unos 1500 enfermos en los hospitales. Las ONG habían expresado su temor por la posible aparición de epidemias, debido a las malas condiciones sanitarias en que viven cientos de miles de personas, tras el sismo que sufrió el país a principio de año, y que dejó más de 250.000 muertos y más de un millón de personas sin techo.

En tanto, las autoridades sanitarias de la República Dominicana, que limita con Haití, anunciaron ayer el lanzamiento de un programa de vigilancia epidemiológica ante la imposibilidad de "cerrarle el paso a una bacteria o un virus", lo que representa "todo el peligro del mundo" para los dominicanos.

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