Alerta en el interior por el clima que elevó el riesgo de incendios en la ciudad y la zona rural

Los pronósticos para el comportamiento del clima en estos últimos días del invierno -según la estación que dicta el almanaque pero no las temperaturas- ponen en estado de alerta a las unidades de bomberos por el alto riesgo de incendios que existe en toda la zona.
Acostumbrados a la sucesión de focos ígneos en esta época del año, en la unidad especial de bomberos de Sáenz Peña permanecen por estas horas prestos a las emergencias que puedan surgir y que deberán ser asistidas con un limitado equipo de hombres y vehículos.

“Como sucede especialmente en esta época del año en la que los pastos helados y la casi nula humedad se asocian potenciando la posibilidad de que se generen incendios, el personal de la unidad de bomberos permanece atento para salir ante cualquier emergencia en la ciudad o área rural”, menciona el jefe de la unidad de bomberos dependiente de la policía del Chaco, comisario Gustavo Perich. Atentos a toda solicitud que ingrese al 100, el número telefónico de urgencias de bomberos, el personal de la unidad no dejará de estar en alerta hasta que las lluvias aplaquen la sequía y aporten a minimizar el riesgo de fuego en la zona. “Las condiciones meteorológicas y la imprudencia de algunos ciudadanos nos obligan a estar atentos a cualquier evento, y la ciudad es nuestra prioridad ya que debemos evitar que el fuego ponga en riesgo la vida de los vecinos”, remarca el funcionario policial. Hasta que las lluvias no hagan su aporte, el trabajo de los bomberos con base en Sáenz Peña será arduo ya que tienen jurisdicción sobre una zona que comprende desde Machagai hasta Avia Terai y desde La Tigra hasta Tres Isletas. “Tenemos que pedir disculpas a la ciudadanía, pero en días críticos se nos hace imposible cubrir toda la zona”, comenta realista el comisario Gustavo Perich. Con más voluntad que disponibilidad, la realidad es que con las condiciones climáticas reinantes -viento norte, humedad ambiente que no llega al 20 por ciento y temperaturas elevadas- no son pocas las ocasiones en las que el personal de la unidad se ve desbordado por los focos ígneos simultáneos que se suceden. Para asistir a una ciudad de cien mil habitantes y una amplia jurisdicción rural, la dependencia de bomberos de Sáenz Peña cuenta con un equipo de dieciséis hombres y dos autobombas, además de un tanque que asiste a los móviles con el transporte de agua. En épocas críticas como la que se está atravesando en toda la provincia por la falta de lluvias y los pastizales secos, la unidad dispone de tres hombres por guardia y otros seis que están prestos a salir para atender las emergencias que puedan ocurrir. La responsabilidad de los vecinos “Pedimos prudencia a la comunidad y les solicitamos que no realicen quema de basura ya que la acción de encender un montón de hojas o residuos puede provocar incendios importantes, los que generalmente se inician en los basurales y luego se tornan complicados para todo un vecindario”, solicitan repetidamente desde la división de bomberos. En la jurisdicción urbana la acción irresponsable de algunos vecinos que hacen una fogata con los residuos, a lo que se suma el efecto del viento norte provoca por estos días focos de incendios simultáneos que obligan a los bomberos a establecer las prioridades de atención ya que se ven desbordados en su capacidad de acción. En el área rural los principales inconvenientes se suceden en las banquinas de las rutas, generalmente se inicia el fuego por una simple colilla de cigarrillo que es arrojada desde algún vehículo. Con la limitada disponibilidad de hombres y equipo para la cobertura de tan amplia zona, se advierte que “la prioridad es sofocar los focos que puedan generarse en la ciudad”. Fundamentando las prioridades, el jefe de la unidad de bombero señala que “no se minimiza la importancia de la cosecha, la siembra o las pasturas, pero nuestra función primero es proteger la vida de un ser humano”.

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