Un hombre asesinó a tres chicos y un adulto en un colegio en el sur del país; sería el mismo que mató a tres militares la semana pasada
PARIS.- Francia estaba anoche sumergida en el desamparo y el horror después de que un hombre -probablemente un asesino en serie con motivaciones racistas- mató a sangre fría a tres chicos de 3, 6 y 8 años y un adulto en una escuela judía de Toulouse . Según las autoridades, se trata del mismo individuo que la semana pasada dio muerte a mansalva a tres militares en dos ataques diferentes, en el sudoeste del país.
"Es probablemente la misma persona, y sus motivaciones son evidentemente antisemitas y racistas", declaró el presidente Nicolas Sarkozy, que anunció la activación del nivel máximo de la alerta antiterrorista en el país, así como medidas excepcionales de seguridad en el Sudoeste.
A las 8 de la mañana de ayer, poco antes de la apertura del colegio-liceo judío Ozar Haratorah de Toulouse, un hombre vestido de negro y con un casco detuvo su poderosa moto frente al establecimiento, se bajó y abrió fuego contra varias personas que estaban en el establecimiento.
"Tiró contra todo lo que tenía enfrente, chicos y adultos. Incluso persiguió a los pequeños hasta el interior de la escuela", indicó el procurador de Toulouse, Michel Valet. Las primeras víctimas fueron Jonathan Sandler, un profesor de religión del colegio, y sus dos hijos, de 3 y 6 años. Después fue el turno de la hija del director de la escuela, de 8 años, que recibió un balazo en la cabeza a quemarropa. Un adolescente de 17 años, que resultó gravemente herido, estaba anoche entre la vida y la muerte en un hospital de Toulouse.
Las dramáticas imágenes obtenidas por las cámaras del liceo "muestran a un hombre que entra en el patio de la escuela cuando llegan los padres y los chicos y empieza a disparar contra todos. No puedo creer que se trate de un loco. Sus movimientos eran de una calma y una serenidad alucinantes. Nunca perdió el control. Todo fue horroroso", relató Nicole Yardeni, presidenta del CRIF (Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia), que pudo ver la filmación antes de que los investigadores la incautaran.
Las autoridades francesas, que han lanzado una auténtica "cacería humana" para identificar y detener al misterioso asesino, están convencidas de que volverá a matar (ver aparte). Hasta el momento, sin embargo, nada se sabe: "No hay pistas precisas, se ignoran sus motivaciones, y los investigadores carecen de elementos que puedan ayudar a rastrearlo", admitió anoche el ministro del Interior, Claude Guéant. "No obstante, hemos puesto 200 hombres en este caso, que resolveremos con toda seguridad", agregó.
Tampoco se sabe si el asesino actúa solo o forma parte de una red. "Hasta ahora el hombre que buscamos parece haber actuado siempre solo", señaló Guéant. Todas las investigaciones fueron puestas bajo la dirección de la sección antiterrorista del tribunal de París y la Dirección Central de Inteligencia Interior (DCRI).
"Nos encontramos ante un acto que conmueve seriamente el orden público a través de la intimidación o el terror. Esa es la definición jurídica de un acto terrorista", explicó un vocero del tribunal de París para justificar la intervención de ese organismo. "Aunque la hipótesis que privilegiamos es la de un mismo autor, con actos premeditados, organizados y bien pensados", agregó.
La confirmación de que el arma utilizada en la masacre de ayer es la que mató a los tres militares el 11 y el 15 del actual en Montauban y Toulouse convenció a los investigadores de que el blanco del criminal podrían ser todas las minorías francesas y no sólo los judíos: los tres soldados que murieron la semana pasada eran musulmanes del norte de Africa, mientras un cuarto, antillano, está en estado de coma.
Como en los casos anteriores, el asesino "actuó ayer con una sangre fría que permite pensar en una suerte de máquina preparada para matar", reconoció una fuente policial. La misma determinación asesina había sido descripta por los testigos de la matanza de Montauban. "Me llevó por delante, giró para mirarme y con ese gesto, la visera de su casco se levantó unos pocos centímetros. Pude ver entonces un tatuaje o una cicatriz en su mejilla derecha; tenía una mirada fría, de una lucidez aterradora", relató una habitante de esa ciudad.
Con un revólver calibre 35, el homicida realizó en total unos 15 disparos en menos de un minuto, antes de regresar a su moto y desaparecer.
Apenas conocida la noticia, Sarkozy, acompañado por sus ministros, viajó a Toulouse. "Este es un día de tragedia nacional", dijo el presidente, que afirmó que Francia no permitirá ese nivel de salvajismo y de barbarie. "Lo encontraremos. Y tendrá que responder por sus actos", prometió. Sarkozy ordenó el refuerzo de la seguridad en todos los establecimientos escolares y religiosos del país.
Si bien los antecedentes de este tipo son numerosos en Estados Unidos, ésta es la primera vez que un serial killer provoca una matanza en una escuela en este país. Francia tiene la mayor comunidad judía de Europa occidental, con unos 550.000 miembros, así como el mayor número de musulmanes, unos 5 millones.
El salvaje ataque desencadenó el estado de alerta en la mayoría de las capitales europeas y en Nueva York, cuyas autoridades aumentaron la vigilancia en torno a todas las entidades judías. En Jerusalén, el ministro de Defensa, Ehud Barak, declaró que "se trate de un acto terrorista o de un crimen racista, la pérdida de vidas es inaceptable". Desde Washington, el gobierno de Estados Unidos se unió a Francia para condenar "ese despreciable y escandaloso acto de violencia".
Varias hipótesis
Un militar: los investigadores destacan el aparente "conocimiento perfecto" de las armas que tiene el asesino, su "habilidad para manejarlas", su sangre fría, su capacidad de mantener la calma y su determinación. Así, creen que podría ser un "militar o paramilitar", en servicio o retirado.
Racismo: los tres militares asesinados eran de origen magrebí, y un cuarto que resultó gravemente herido es antillano. Las víctimas de ayer eran todas judías.
Desequilibrado: no se descarta la hipótesis de un "desequilibrado sin ideología". Se trataría de un "desequilibrado organizado", ya que cada ataque se produjo con cuatro días de intervalo.
Terrorismo: la pista de un "terrorismo externo", por ejemplo de Al-Qaeda, o "interno", de ultraizquierda o neonazis, tampoco se excluye a priori.
Neonazi: el regimiento de paracaidistas de Montauban al que pertenecían los militares atacados el jueves fue escenario de actos neonazis de tres de sus soldados.
Extremista: el asesino, de izquierda o derecha, se opondría a una sociedad multiétnica. Toulouse es un feudo de la extrema izquierda, con elementos antimilitaristas y antisionistas.
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