Los alemanes se hartan de las críticas

Rechazan la mala imagen que tienen e insisten en que la austeridad es la única salida de la debacle
En 2003, el instituto alemán de investigación Ifo dijo en un informe: "Alemania es el enfermo de Europa".

La imagen rebotaba en la tapa de The Economist y se analizaba entre expertos. A la vez, se le atribuía a la enfermedad causas concretas: la falta de competitividad, costos sociales altos y la inflexibilidad del mercado laboral. El gobierno rojo-verde del ex canciller Gerhard Schröder decidió entonces hacer algo sencillo: apretar el cinturón.

Años más tarde, los alemanes suelen recurrir a esta imagen para hablar de la crisis. Las representaciones de la canciller Angela Merkel como Adolf Hitler o Terminator en la prensa internacional poco preocupan a los alemanes, que están convencidos de que varios países europeos vivieron los últimos diez años por encima de sus posibilidades.

Durante el partido de cuartos de final de la Eurocopa entre Grecia y Alemania, ayer, gran parte de los europeos se descubrió hincha griego y manifestó su solidaridad a través de las redes sociales.

En las horas dramáticas de la crisis, el fútbol se hizo vehículo de los sentimientos más bajos. Alemania tampoco se privó de recurrir a metáforas y el diario Bild tituló a toda página: "¡Queridos griegos, hoy no los vamos a ayudar!".

Fuera de la cancha, la cuestión preocupa a todos: ¿es justificada la mala imagen de los alemanes? Claro que no, contesta Berlín.

Frank Buchwald, periodista político del canal ZDF, resume la visión de los alemanes: "Alemania tuvo que hacer frente a duras reformas sociales en las últimas décadas. Ahora es difícil de digerir que los ultrarricos griegos evadan impuestos masivamente por falta de control, por ejemplo".

A diferencia de lo que ocurre en Grecia, donde Merkel se convirtió en un objeto de odio, "los alemanes sienten profunda empatía por los griegos que se encuentran en dificultad", dijo Buchwald.

Las encuestas reflejan estos sentimientos: la mayoría de los alemanes se identifica con Europa. Sin embargo, si se les pregunta si aceptarían más esfuerzos como contribuyentes para Europa, dos tercios de los alemanes contesta que no. La mayoría, el 53%, según datos del canal alemán ARD, cree que tuvo desventajas personales por la unión monetaria, mientras que el 56% asegura que está preocupado por sus ahorros.

ESFUERZOS

"Hay en Alemania personas de orientaciones políticas muy distintas, que forman parte de un enorme grupo que está en contra de los rescates en Europa", explica Norbert Walter, ex jefe economista del Deutsche Bank.

Lo que empeora la situación es que, según Walter, toda una serie de países que ahora se encuentran en dificultad, en los últimos años no buscaron ser competitivos y por eso hay alemanes que se sienten autorizados a decir que ellos hicieron esfuerzos para reducir el déficit.

"Los alemanes subestiman el significado de una Europa más abierta e integrada. Ellos a veces ignoran cuántas ventajas tienen en términos de libertad y bienestar", precisó Walter..

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