Mes a mes, la ANSES local recepciona miles de pedidos de trámites para beneficios por AUH. Muchos jóvenes hacen fila a diarioMes a mes, la ANSES local recepciona miles de pedidos de trámites para beneficios por AUH.
No se trata de una diferencia menor si se tiene en cuenta que en ese período las condiciones macroeconómicas resultaron más favorables que en los años previos para la obtención de un empleo y que su universo es más grande al del género opuesto. Además, la proporción de la Población Económicamente Activa (PEA) de mujeres respecto del total de su población se ubica muy inferior al promedio mundial y también en ese caso presenta peor performance que la de los varones.
Ese retroceso en términos relativos parece explicarse exclusivamente por el efecto desaliento que genera el nuevo subsidio que se instrumentó en el orden nacional para cubrir las necesidades básicas insatisfechas de los hogares, que se bautizó como Asignación Universal por Hijo, porque se otorga a las madres que acrediten un ingreso habitual mensual del grupo habitacional inferior al salario mínimo, vital y móvil, independiente de la cantidad de niños menores de 18 años que haya procreado.
Si bien la AUH es considerada una asistencia que cuenta con la aprobación de casi la totalidad de la ciudadanía y de las cámaras legislativas, parece mostrar el defecto de generar un desincentivo a la concurrencia de la mujer necesitada de ingresos al mercado laboral registrado, donde por definición la remuneración mínima no puede ser menor al Salario Mínimo Vital y Móvil, el cual es de $2.301 desde septiembre de 2011.
Inserción laboral
Los economistas del Banco Central de la República Argentina explican en el último Informe de Inflación que “la implementación de la AUH dio lugar a grandes avances en materia social, que también han repercutido en el mercado de trabajo al permitir que algunos segmentos puedan retirarse de inserciones laborales, en general, precarias: tal es el caso de las personas mayores de edad, las madres jóvenes de bajos recursos y los menores de 18 años que tienen mayores posibilidades de ir al colegio”.
Formosa se encuentra en el pelotón principal de las provincias con partos efectuadas a adolescentes a nivel porcentual. Según los registros oficiales del Hospital de la Madre y el Niño de la capital, puede verificarse que durante el año 2010 de los 3.227 partos (normales y cesáreas), un poco más del 30% (puntualmente 987 casos) correspondieron a adolescentes, entre las que se cuentan casos de menores de edad.
Por consultas realizadas a personal del nosocomio, se puede afirmar que año tras año este porcentaje se mantiene con variaciones pequeñas, aunque en comparación con los dos años anteriores (2008 y 2009), la cifra disminuyó.
En ese sentido, durante 2008 se registraron 1.067 casos de adolescentes que dieron a luz, mientras que el año siguiente fueron 1.008 bebés los que se incorporaron a este mundo desde un vientre adolescente.
En octubre de 2009, a través del decreto 1602/09, se incorporó al sistema de asignaciones familiares, un subsistema no contributivo de Asignación Universal por Hijo para Protección Social (AUH), destinado a aquellos niños, niñas y adolescentes residentes en la República Argentina, que no tengan otra asignación familiar y pertenezcan a grupos hogareños que se encuentren desocupados o se desempeñen en la economía informal.
Según la última información disponible en ANSES, la cantidad de beneficiarios correspondientes a la liquidación de la AUH supera los 3,5 millones de menores, con la particularidad en Formosa que casi una quinta parte de su población se encuentra dentro de este programa asistencial.
A partir de marzo de 2011, también reciben la asignación las mujeres con más de tres meses de embarazo, manteniendo el límite máximo de cinco beneficiarios por hogar. En nuestra provincia, “gran parte de las que accedieron a este beneficio son adolescente de bajos recursos”, admiten en el ANSES aunque sin oficiar datos estadísticos.
El mercado laboral
Un factor adicional al de la instrumentación de la Asignación Universal por Hijo que conspira contra el aumento de la oferta de trabajadoras jóvenes, mayormente vinculada con la primera ocupación asalariada, es la debilidad que en los últimos años se verificó en la generación de oportunidades por parte del mercado, según muestra la involución de la tasa de empleo en la franja de 14 a 29 años:
Pasó de 35,3%% de la población de ese rango etáreo en 2008 a 33,9% tres años después. De ahí que la tasa de participación se contrajera en ese período de 42,8 a 40,9 por ciento. (Fuente: UCES - IDELAS, en base a datos de la EPH del INDEC).
Comentá la nota