Independiente Rivadavia derrotó al Tiburón en el José María Minella y retornó a lo más alto de la Primera B Nacional. Damián Toledo y Sebastián Longo fueron los autores de dos golazos.
Independiente Rivadavia le dio un paseo al Tiburón en el José María Minella y retornó a lo más alto de la tabla de posiciones.
El equipo de Claudio Del Bosco sumó su tercera victoria consecutiva como visitante. Le sienta mejor jugar fuera de casa al Azul donde suma 10 de los 15 puntos que acumula.
Damián Toledo y Sebastián Longo anotaron dos golazos para el 2 a 0 final.
Los Azules salieron decididos a buscar la victoria ante un tibio conjunto local, que poco hizo para justificar su lugar en la tabla de posiciones.
El equipo de Claudio Del Bosco fue de menor a mayor. En los primeros minutos, prácticamente no hubo situaciones, ni de un lado ni de otro pero fue el equipo mendocino el que se mostró más ofensivo, teniendo la pelota y más agresivo.
Renzo Vera, reventando el travesaño, tuvo la primera para el Azul y ahí empezaron a llegar las situaciones.
Porque Franco Quiroga lo vio a Damián Toledo por el medio, tiró el centro y Toledo metió un golazo. Había que pegarle más y se animó el 7 de la Lepra para el 1 a 0.
Apenas dos minutos pasaron para que, en una contra fulminante, el 2 a 0 se hiciera presente en el José María Minella.
Marcos Brítez Ojeda y Sebastián Longo la encabezaron y construyeron una soberbia pared que definió este último. Golazo, con todas las letras, por la concepción de la jugada, porque la definición no fue del todo ortodoxa.
Fue el golpe de nocaut. Porque el visitante estaba más cerca del tercero que el local del descuento.
Walter García quedó mano a mano y ganó Campodónico; Martín Gómez remató al travesaño (la alcanzó a tocar el arquero) y Sbuttoni cabeceaba desviado. Esas fueron las situaciones azules para darle cifras de goleada al partido mientras se iba el primer tiempo.
Ni bien arrancó el complemento, Malcorra quiso demostrar que el Tiburón estaba vivo y remató pero voló Josué Ayala para mandar al córner.
Pero fue sólo una ilusión. La Lepra controló el partido a su antojo. Cedió la pelota y el protagonismo pero cada contra parecía el tercero. Aldosivi tuvo el balón pero no supo qué hacer, ni con tres enganches, ni con dos de punta y dos enganches... no hubo manera.
Brítez Ojeda, Diego Caballero y Sbuttoni tuvieron el tercero, pero no entró. Tampoco hacía falta. El 2 a 0 era suficiente y lo fue, para volver a la punta de la Primera B Nacional, para seguir soñando, para pensar en grande, para olvidarse del promedio y mirar la tabla de posiciones, sí, esa misma en la que está allá arriba.
Se viene el choque de líderes, el jueves, la Lepra recibirá al Lobo platense, en un Gargantini que explotará.
Comentá la nota