Aldosivi, otra vez el "verdugo" de River

Aldosivi, otra vez el "verdugo" de River
Con un hombre menos, le igualó sobre el final en Mar del Plata, El equipo de Almeyda ganaba con tanto de penal de Alejandro Domínguez pero el de Quiroz lo igualó a través de Gigli a falta de 5' y con uno menos por la expulsión de Briones. Marco inolvidable en el José María Minella.
Otra vez Aldosivi se cruzó en el camino de River. Como hace una rueda, el 29 de octubre, cuando llegaba último y con técnico nuevo a la cancha de San Lorenzo, para enfrentar al por entonces puntero e invicto. Aquella vez los marplatenses dieron la nota y ganaron 2-1, comenzando a mostrarle a los "millonarios" un camino mucho más espinoso del que esperaban en esta B Nacional.

Anoche, en un Minella colmado y por la trigésimo primera fecha del campeonato, Aldosivi le asestó otro golpe a River. A esta altura los de Almeyda ya saben de las complicaciones que presenta el torneo. Pero ayer, aunque con lo justo, ganaban bien 1 a 0, tenían un hombre más y se encaminaban a seguir bien cerquita a Instituto en la cima de la tabla. Hasta que Aldosivi, sobre el final, encontró el empate a través de Gigli y enmudeció a medio estadio.

Al cabo, el 1 a 1 en el Minella dejó a River a cuatro puntos de los cordobeses y con Rosario Central, que juega hoy, ante la posibilidad de darle alcance en el segundo lugar.

Aldosivi, en tanto, no pudo acortar la brecha con un Quilmes que ayer ganó (ver página 7) pero por cómo se dio el partido y por la jerarquía del rival, nadie se animó a mirar con desgano el punto conseguido como local.

El primer tiempo fue equilibrado en el trámite, aunque el elenco visitante contó con las mejoreas chances para convertir. Es que River, que no parece tener aún -sobre el cierre del campeonato- una línea de juego definida, se impone en muchas ocasiones por el peso de sus individualidades. Anoche en el Minella, otra vez la historia volvió a pasar por allí. Sobre todo cuando la pelota cayó en los pies del siempre elegante David Trezeguet. Es que cada aparición del franco argentino, con un toque de primera y siempre a los pies de un compañero, desarticuló a la defensa de Aldosivi. Afortunadamente para los intereses del conjunto portuense, sus compañeros de ataque no estuvieron certeros a la hora de definir.

Por esa vía, lo tuvo Cavenaghi a los 13' y a los 30', y Alejandro Domínguez a los 23', en todos los casos con maniobras que terminaron con remates desviados junto al poste derecho de Pablo Campodónico.

El propio Trezeguet definió una réplica punzante del visitante que Lunati anuló por off side a instancias del línea, generando la protesta de todo el banco riverplatense.

Y la más clara -más allá de ese tanto anulado- fue otra contra que se inició con una falta de Domínguez a Roselli que Lunati no cobró y que terminó con el "Chori" desparramando al lateral y a Agustín Briones para luego, ya dentro del área, asistir hacia atrás a un Cavenaghi que con todo el arco de enfrente la volvió a tirar afuera.

Aldosivi tuvo un libreto más claro. Intentó abroquelarse en su campo y jugar largo para que "aguante" Jorge Piñero Da Silva de espaldas y "rebote" para la llegada de sus compañeros por las bandas. Lo mejor llegó cuando se recostó sobre la izquierda para apoyar las subidas picantes de Malcorra. Allí precisamente, a los 7', se generó la primera clara chance para el local, cuando el misionero tiró la pared con Malcorra, éste fue hasta el fondo y su centro no pudo ser conectado por poco por Gigli. Por el mismo sector, en una réplica a los 14', se gestó la mejor jugada colectiva de Aldosivi en la primera etapa. La jugaron Gigli, Vega, Piñero da Silva y Malcorra, quien finalmente tiró el centro que aguantó el delantero misionero dentro del área chica, aunque no pudo definir con comodidad ante la molesta marca de Maidana.

El complemento arrancó parecido, con una chance para cada uno en un marco de paridad. A los 4', Ponzio (junto a Cirigliano y el franco argentino, de lo mejor de la visita) robó el balón cerca de su área y jugó para César González, quien desde allí, ensayó una carrera sin obstáculos hasta la medialuna de enfrente, donde sacó un latigazo de derecha que se fue apenas desviado con un Campodónico que hacía vista.

La respuesta del local no se hizo esperar. Fue a los 8', en otra buena maniobra colectiva generada en el centro del campo por Piñero Da Silva y Jonathan Blanco. Después de una pared entre ambos, el volante central abrió hacia la derecha para la trepada clara de Marcelo Vega, quien al ingresar al área le dio de derecha, aunque muy por encima del travesaño.

Antes de llegar al cuarto de hora Almeyda mandó a la cancha a Lucas Ocampos por Carlos Sánchez y en un abrir y cerrar de ojos encontró rédito. En realidad, la jugada del visitante se armó por el centro y terminó con un pase profundo de Cirigliano para Cavenaghi, que fue derribado por Cajaravilla cuando se aprestaba a definir. Alejandro Domínguez, a los 16', ejecutó con precisión el penal, rematando bajo, con derecha, hacia el poste izquierdo de un Campodónico que había elegido arrojarse para el otro lado.

Aldosivi sintió el golpe. Sus jugadores, nerviosos, se excedieron en la pierna fuerte y se fueron por un rato del juego. Agustín Briones, en la mitad de la cancha, "castigó" a Trezeguet en una falta que Lunati sancionó (de forma acertada) con roja directa.

Todo estaba a pedir del visitante. Aldosivi no hacía pie. Se calmó recién pasada la media hora, cuando Quiroz mandó a la cancha a Seccafién y Leandro Aguirre por Roselli y Malcorra. Pero igual, el partido estaba para un River que -con un hombre más- mantenía lejos de su arco a su adversario y merodeaba con peligro el arco rival.

Hasta que a los 40', otra vez como en el Nuevo Gasómetro, Walter Zunino tuvo una aparición clave. Seccafién, en una pelota parada, envió el centro frontal. Blanco cabeceó a la altura del punto penal y Zunino, de espaldas al arco, metió nuevamente la pelota con zurda para que Gigli le gane de cabeza a su marcador y ponga el 1 a 1 definitivo.

La sorpresa, por como se presentaba el partido, invadió a propios y extraños. Los de Aldosivi reaccionaron tras el grito desaforado recordando su "paternidad" y gozando al rival. Los de River no lo podían creer. En el balance general, el triunfo -aunque ajustado- merecía quizás decantarse para el lado del visitante. Pero otra vez Aldosivi lo sorprendió sobre el final. Y le puso otro palo a una rueda que está sufriendo el transitar un camino de regreso a primera, sinuoso y lleno de obstáculos.

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