La dirección de Tránsito de la Municipalidad secuestró ayer por la mañana dos automóviles cuyos conductores no superaron el test de alcoholemia. “Se detectó a dos vehículos que venían zigzagueando por la Avenida y se los detuvo.
El operativo era de rutina. Los inspectores piden la documentación de los vehículos, miden los ruidos molestos con los decibelímetros y hacen el control de alcoholemia.
“Esta mañana –por ayer– los inspectores, al ver estas maniobras sospechosas, detuvieron un Volkswagen y un Corsa, cuyos conductores, además de no pasar el alcohotest, no tenían la documentación obligatoria”, dijo el funcionario.
Se realizaron infracciones relacionadas con la falta de licencia de conducir o el documento vencido y se detectaron conductores con tarjetas verdes que no correspondían al coche en el que viajaban, entre otras irregularidades.
Badano explicó que además de los operativos fijos que se realizan durante toda la semana, hay “una guardia móvil con los alcoholímetros que recorren la ciudad todo el tiempo para este tipo de situaciones” y evitar disgustos mayores.
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