El concejal Mario Rodríguez, candidato a presidente del comité local de UCR dialogó con El Atlántico sobre la interna del 24 de junio. Arremetió contra los “beneficiados” por acordar con De Narváez y cuestionó a la autoridad actual
Así, Mario Rodríguez instó a los dirigentes de la lista contraria -la 115 que lleva a Juan Gobbi como referente provincial, tras la cual se alineó el sector del Modeso- a que “renuncien a los cargos que llegaron” fruto del acuerdo con Francisco De Narváez en las últimas elecciones, “si están tan en contra”.
El concejal fue más allá y bregó porque el radicalismo no sea más “el socio minoritario del gobierno de turno”. “Tiene que ser también una alternativa y por eso no alcanza con ser el partido más crítico de la actual gestión”, sentenció.
-¿Que es lo que tiene para ofrecer esta lista al afiliado radical?
-Un compromiso de cambio, de un partido abierto. Hoy, lamentablemente está cerrado físicamente -porque no se abre para hacer actividades, más allá de las que realiza circunstancialmente el centro de jubilados- y también como ámbito de debate de la cosa pública, ya que, en Mar del Plata, no contamos con un comité que se aboque a esa tarea. No hay que hacer nada revolucionario, hay que comprometerse a tener el partido abierto, convocar a los afiliados a la participación, tener ámbitos que históricamente han funcionado como las comisiones de debate y de construcción de nuevas propuestas en los distintos temas. También tener equipos técnicos que opinen sobre las cuestiones que pasan en la ciudad; hacer asambleas y traer dirigentes de la Provincia y de la Nación a opinar sobre los temas que cotidianamente nos interesan. La verdad, es que nada de eso se hace.
Ese es el desafío: recuperar el partido; ponerlo a disposición de los afiliados; hacerlo amable en su trato con éstos; prepararse para ser alternativa en 2013 y tomar el desafío de intentar volver a ser gobierno en 2015 en Mar del Plata.
-¿Cree que esta situación del partido es lo que le impidió ser gobierno en los últimos años?
-El partido ha estado muy dividido en la ciudad. Algunas situaciones que se dieron a nivel nacional han debilitado el partido local. Pero, el radicalismo de Mar del Plata siempre fue un partido de gobierno, que circunstancialmente está en la oposición. De todas formas tiene que ser también una alternativa y por eso no alcanza con ser el partido más crítico de la actual gestión. Debemos ser el de mayor alternativa al oficialismo y para eso hay que convocar a los que fueron funcionarios de Roig, Aprile y Katz, para que trasladen las experiencias que han vivido y empiecen a conformar un equipo de asesores que coordinen los equipos técnicos, para que haya respuestas y alternativas a expresar ante cada uno de los temas.
-Desde la línea opositora, se los identifica con el sector del radicalismo que en las últimas elecciones pactó con Francisco De Narvaéz, ¿Cuál es la lectura de este planteo?
-La verdad, es que los dirigentes que están en la otra línea, fueron los más beneficiados con el acuerdo, tanto en la ciudad como en la Provincia. Sería bueno que hagan un poquito de autocrítica –muchos la hemos hecho, el primero fue Ricardo Alfinsín- y si están tan en contra de ese acuerdo, que renuncien a los cargos que llegaron fruto del mismo. Fui parte de esa lista, pero iba de candidato detrás de Vilma Baragiola y Maximiliano Abad, quienes encabezaban la nómina. En cuanto a los diputados, el que encabezaba era Ricardo Jano, que actualmente se postula en la otra lista. Juan Gobbi fue intendente de Chascomús gracias a ese acuerdo que se construyó. Es poco serio renegar de un acuerdo del que ellos fueron los principales beneficiarios. Leopoldo Moreau fue el impulsor de este acuerdo, aún antes que Alfonsín. Tratamos de hacer un acuerdo mucho más grande, lamentablemente no se dio y no perdemos la esperanza de volver a construirlo de cara al 2013 o 2015.
-¿Cómo se recupera la confianza del afiliado?
-Teniendo conductas ejemplares y no siendo socios minoritarios del oficialismo de turno. El radicalismo primero tiene que fortalecerse en sus principios y convicciones; volver a discutir puertas adentro un perfil de partido progresista y, a partir del año que viene, se verá el marco de alianzas. Además hay que mostrar el trabajo de gestión. No es casualidad que 16 de los 18 intendentes radicales que hoy gobiernan a la provincia de Buenos Aires estén en nuestra lista. Lo que tenemos es poder territorial demostrado, de aquellos que están haciendo gestión y dejando muy bien representado al Partido frente a la ciudadanía.









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