Alberto Hernández, fuera de la política partidaria

Fue presidente del Instituto Cultural y secretario de Estado en el Ministerio de Salud de la Nación. Y aspiraba a una construcción política ambiciosa en Olavarría. Incluso, en una interna con José Eseverri. Pero un día se retiró. Y hoy vive tranquilo en La Plata.
Alberto Hernández, licenciado en Trabajo Social, encuestador y consultor, dirigente peronista, ex funcionario provincial y nacional, una de las figuras políticas promisorias en el ámbito del justicialismo, definió ayer su retiro de la política activa con la renuncia a la banca de concejal que debía ocupar a partir de la licencia de Miguel Santellán. Hernández vive en La Plata con su familia y, según se sabe, no tiene ya ninguna actividad que lo vincule con la política partidaria. A los 46 años, uno de los hombres más ambiciosos y con más futuro que aspiraba a ser conducción en Olavarría, toma caminos de perfil bajo y lejanos a las dirigencias. Hernández fue candidato a concejal en la lista del PJ para las elecciones legislativas del 28 de junio de 2009. El orden era el siguiente: Miguel Santellán, Adriana Capuano, Alberto Hernández y Juan Sánchez.

La candidatura del encuestador y analista político fue, más que nada, otra testimonial: todos sabían que no era posible que el PJ pusiera en el Concejo tres bancas. Y el nombre de Hernández no hacía otra cosa que jerarquizar los tres primeros lugares de una nómina interesante.

Sin embargo, todos sabían que el problema aparecería cuando uno de los dos concejales (Santellán o Capuano) tuvieran que faltar. Y eso es lo que acaba de suceder: el gremialista mercantil solicitó licencia por un mes y le correspondía asumir al tercero. Es decir, a Alberto Hernández.

Fue el presidente del HCD, Franco Cominotto, quien confirmó que el 20 de julio llegó la carta con la firma de Hernández y la renuncia "indeclinable" a la banca de concejal suplente por el PJ. También lo comunicó por telegrama a la Junta Electoral de la Provincia y lo hizo horas antes del pedido de licencia de Santellán, aun sin saber la decisión del gremialista. Por lo tanto, el concejal deberá ser reemplazado por Juan Sánchez, cuarto en la lista.

Hernández tiene una larga historia de militancia justicialista y de trabajo social en su juventud. Después llegó el tiempo de la consultora y su trabajo para distintas agrupaciones políticas -desde el eseverrismo hasta el peronismo- a nivel local y también provincial. En este último ámbito conoció con profundidad a Felipe Solá y Florencio Randazzo. Por ellos el 12 de diciembre de 2005 asumió la presidencia del Instituto Cultural de la Provincia, en una gestión de perfil muy alto, con mucha producción y a la que sumó a gente de la cultura perteneciente a la región. Entre ellos, al artista plástico azuleño Silvio Oliva Drys, quien reabrió el Museo provincial de Bellas Artes y lo reinauguró. Quedaron en gestión Gonzalo Bagú -su mano derecha ahora en la Dirección de Escuelas-, Eduardo Correa y Claudio Antista.

Hernández se fue del Instituto cuando Solá se fue de la gobernación.

Pero su vacación no duró mucho: el 7 de diciembre de 2007 fue convocado por la entonces ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña, para ocupar una de las tres secretarías de Estado. Es decir que se convirtió durante más de un año en Secretario de Determinantes de la Salud. Justo le tocó el peor año de la salud en mucho tiempo: la gripe A y el dengue marcaron la gestión de Ocaña. Ella tuvo que irse y Hernández la siguió.

Pero no fue sólo eso: el secretario de Estado fogoneó la interna justicialista en Olavarría con Miguel Santellán como presidente del PJ, criticó a Alicia Tabarés y la diputada le retrucó. Y durante el conflicto con el campo se jugó fuertemente: "Cortar las rutas por un problema de rentabilidad es inédito desde el 83 hasta ahora", dijo. "Desabastecer a un pueblo, a una ciudad, por un problema de renta y no de hambre me exaspera terriblemente", aseguró. "Lamento que hubiera muchos pequeños productores que han estado manejados por los grandes"; "hay sectores urbanos que acompañaron el reclamo por estar en la vereda de enfrente de otras políticas del gobierno nacional, como las de inclusión, derechos humanos, distribución del ingreso", recalcó.

Ahora está afuera. Pero nunca es definitivo. Al menos para quien es un animal político aun cuando riega el jardín.

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