A casi diez meses de inaugurada la "Casa de Formosa" en Alberdi, los fuertes reproches por la inacción del establecimiento son tan altos como adustos los gestos de cientos de padres del lugar porque el Gobierno provincial incumplió una serie de promesas, efectuadas el año pasado, intentando atraer votos para las urnas que se abrieron en octubre último.
A fines de agosto de 2011 el gobernador Insfran fue recibido en la vecina localidad paraguaya por la intendenta alberdeña, Mabel Gamarra, además de concejales y vecinos en general. Con ellos, en principio compartió el desfile cívico-militar sobre la principal avenida de la localidad, y luego la inauguración de la sede de la Casa de Formosa en el lugar, institución que cumplirá una tarea de asistencia social-comunitaria a los formoseños residentes allí, según habúa informado el vocero oficial formoseño.
Insfrán conversó con la jefa comunal sobre las políticas de fortalecimientos de los lazos de hermandad entre ambas naciones, puntualmente de la provincia con la vecina comunidad guaraní. Justamente fueron coincidentes los estrechos lazos existentes, algo que en zonas como Formosa es más apreciable, dado que centenares de paraguayos a diario vienen a recibir asistencia en salud, también trabajan aquí y sus hijos concurren a escuelas de la ciudad, cuantificándose en unos 400 alumnos en los diferentes niveles, y muchas generaciones de familias del Paraguay han nacido en esta tierra.
Más del 70 por ciento de las familias de Alberdi tienen por lo menos un miembro del cuadro familiar inserto en el sistema educativo de Formosa. Uno de los motivos más mencionados es el supuesto mayor nivel educativo de los establecimientos argentinos. Otra razón es la realidad económica. A la hora de elegir una opción terciaria o universitaria es menos costoso desarrollar una carrera en Formosa que en cualquier universidad o instituto de Pilar, Asunción o cualquier otra ciudad del Paraguay. Y como para la inscripción en esos establecimientos educativos es más práctico disponer de un certificado de terminación de estudios de una escuela de nivel medio de la Argentina la familia opta por enviar desde muy temprana edad a las aulas argentinas a sus hijos.
"Hoy la Casa de Formosa es un cascarón, vacío, sin capacidad respuesta de ninguna índole; a todas luces nos han mentido. Aprovecharon el momento electoral para sensibilizarnos con respuestas para una de las necesidades más delicadas que tenemos en Alberdi: el traslado de nuestros hijos a las escuelas de Formosa", reflexionó ayer un joven que se quejaba en el puerto local de lo ocurrido.
"La gente que vino con Gildo nos dijo una y otra vez que este año se iba a disponer de boletos gratis para pasar el río" pero nada cambió, todo sigue igual. Lo mismo ocurre con la Casa de Formosa; en la práctica no existe, no hace nada, nadie está para darte algún tipo de respuestas. Jugaron con nosotros, tal como ocurre en las campañas electorales", sostuvo.
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