¿Las medidas de Cristina benefician a La Pampa?

La nueva espera de otros dos meses es la respuesta de la planta de Santa Rosa al sindicato que nuclea a sus trabajadores.
Según Hernán Obarrio, gerente general de Carnes Pampeanas, alrededor del 18 de junio, Cresud estaría en situación de poner a funcionar el frigorífico nuevamente.

Obarrió afirmó que "el pasado lunes se firmó una nueva prórroga por 60 días, que ya estaba contemplada en el primer convenio firmado por las partes intervinientes (empresa, sindicato y como validador, la subsecretaría de Trabajo)". Indicó que la comunicación con los delegados gremiales es fluida y continua; "por lo que están al tanto de las gestiones que está realizando la empresa; y manejamos una fecha tentativa de retorno a la actividad para el 18 de junio", fueron las palabras más esperanzadoras del gerente.

Según agregó posteriormente, "es una decisión desde la empresa Cresud, que está interesada en mantener la producción bajo su gestión; esta fecha se estipuló la semana pasada con la alta dirección de la misma". Pese a la fecha adelantada, Obarrio quiso ser prudente y recalcar "no quiero aventurarme a decir que es definitiva; porque faltan dos meses y puede pasar cualquier cosa por medio; pero es la mejor noticia hasta ahora". Declaró que no habrá despidos, por lo que mantendrían los 290 trabajadores del frigorífico.

Gremio

Osvaldo Gómez, secretario gremial del Sindicato de la Carne y delegado mediador entre trabajadores y empresa, indicó que tal como señaló Obarrio "la empresa pidió una prórroga de dos meses tal como estaba estipulado en el convenio", pero en un punto más optimista, afirmó que "habría posibilidades de reabrir antes, contemplado el abastecimiento del mercado interno, una ampliación de las exportaciones o incluso, a diferencia de lo expresado desde la empresa "podría entrar un nuevo accionista", aunque prontamente todo eran "posibilidades y especulaciones".

Recalcó que "el vencimiento de esta nueva prórroga finaliza el día 16 de junio y a partir de esta fecha sí sería necesario dar una respuesta firme por parte de la empresa".

Sobre su conocimiento en tanto la postura de los empleados, resaltó que no hubo ninguna reunión con todos los trabajadores - ya que esta prórroga estaba estipulada - pero habiendo mantenido conversaciones individualmente con algunos de ellos, "siguen conformes y prefieren esperar, antes que manejar la posibilidad del cierre de la fuente laboral".

Trabajadores

Uno de los empleados del frigorífico Carnes Pampeanas, Luis Pardal, indicó por su parte que "estamos ante una incertidumbre total y no queda otra que esperar, nadamos en un mar de dudas". Igualmente, hizo saber su descontento por no cobrar la totalidad de la garantía horaria (él fue uno de los 30 trabajadores que no firmaron el convenio, aceptando los 2.500 pesos que paga actualmente la firma) porque adujo que "esta empresa pertenece a Cresud, estamos hablando de una de las compañías que más ganan: cuentan con millones de hectáreas de campo e incluso tienen la propiedad de shoppings; no están quebrados, por lo que estarían en situación de pagar lo que corresponde", declaró en tono combativo.

Entrando en un terreno más analítico, el empleado indicaba que "es básicamente un problema de comercialización; no venden porque no le pagan lo que ellos esperan y especulan con eso", sentenció.

Dos posturas frente distintas

Todas las fuentes consultadas anunciaron que esta medida no afectará de manera directa a las plantas frigoríficas de la provincia, ya que ninguna de ellas produce alimentos cárnicos termoprocesados, es decir, alimentos que atravieses un proceso de cocinado y/o congelado La postura del sindicalista José Baez, que pertenece a la Asociación Sindical de Trabajadores de la Carne señala que podría abrir la posibilidad de ampliar el mercado cárnico local para la producción de manufactura. Un operador del sector , en cambio, dejó entrever que esta situación podría derivar en un aumento de demanda de vacas, que haría peligrar el futuro de los vientres.

En primer lugar opinó Hernán Obarrio, gerente general del frigorífico Carnes Pampeanas. Luego de responder sobre la situación puntual de la planta (ver aparte), aseguró que “la medida afecta a las plantas que faenan en ciclo 3 y 4; y no es el caso de La Pampa, ya que por ejemplo, la empresa perteneciente a Cresud faena en ciclo 2”.

A continuación, la consulta fue dirigida al gremialista José Baez, quien señaló que no hay plantas que produzcan “este tipo de productos embutidos ó enlatados en la provincia, pero la medida interesa en cuanto a la intención de generar empleo”. A este respecto, agregó que “antes de vender media res, se debería tener una cuota de otros servicios como la manufactura, cuestión que además, ayudaría a activar la producción”.

Para esto, aclaró que los frigoríficos deberían analizar que para añadir este tipo de producción, sería necesario un rediseño o anexo de maquinaria para realizar dicho proceso; pero sobre todo, hizo hincapié en la necesidad de adecuar esta industria para permitir que los trabajadores especializados y que cuentan con la capacitación suficiente para el desarrollo de un trabajo artesanal, no pierdan la fuente de trabajo, desempleo tan acusado en el sector desde hace algunos años.

Preocupación

La duda la sembró un operador que se desarrolla en el sector cárnico, que planteó el interrogante pero insistió en permanecer anónimo. Esta persona intuyó que la medida decretada a nivel nacional, podrían incitar la necesidad desde la industria de un mayor abastecimiento de cabezas de reses. ¿Qué generaría esto, según señaló este operador? Que se ponga en riesgo el futuro de los vientres que están afectados a la producción local.

Si esto es así o no, este diario no puede afirmarlo con certeza, ya que las autoridades gubernamentales que podrían despejar las dudas, no pudieron ser ubicadas para hacerse eco de la situación.

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