Los vecinos de San Andrés vivieron momentos de pánico ayer, como consecuencia de un nuevo incendio registrado en la planta de tratamiento de residuos urbanos de Pacará Pintado, ubicada en la ruta 306, en el acceso Sureste de la ciudad Capital.
Las llamas en el predio, que a diario recibe cientos de toneladas de basura del Gran San Miguel de Tucumán, se iniciaron minutos después del mediodía, generando una densa y maloliente columna de humo negro, que podía visibilizarse a varios kilómetros de distancia.
Según informaron autoridades policiales a EL SIGLO, los focos de incendios son normales en la planta, debido a la combustión que se realiza para el tratamiento de la basura y que es controlada por la empresa a través de una bomba que regula la ignición y que ayer dejó de funcionar.
Como consecuencia, los operarios no pudieron controlar el incendio, que estaba fuera de control, y pidieron la colaboración de los Bomberos de la Policía de la Provincia, quienes trabajaron en forma conjunta con una dotación de Bomberos Voluntarios de Alderetes y otra de Yerba Buena.
En tanto, uniformados de la Unidad Regional Este se hicieron presentes en las inmediaciones planta y procedieron a interrumpir el tránsito en la zona, en resguardo de los vecinos, quienes temían que por efectos del viento las llamas alcancen sectores con viviendas.
Si bien el fuego parecía estar casi controlado a las 18.30, minutos más tarde, a causa del viento y de los gases que emanan permanentemente los residuos, las llamas se reavivaron. Al cierre de esta edición, los bomberos seguían luchando en el lugar para apagar el foco ígneo. Según estimaban las autoridades policiales, las tareas para apagar el incendio podrían demandar toda la noche.
La última vez que se produjo un incendio de magnitud en la planta, en 2010, los bomberos tuvieron que trabajar varios días, con la ayuda de aviones hidrantes, para poder controlar el fuego.
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