Fiel a su “género”, la historia de espionaje, conspiraciones y operaciones políticas que voy a contar, empieza por el personaje menos pensado: un travesti. A principios de año, cuatro travestis comenzaron a “trabajar” en la ciudad.
Gente de la Municipalidad se acercó a ellos, más que nada con la intención de interiorizarse acerca de su situación y procedencia. Grande fue su sorpresa cuando uno de ellos, desafiando a su interlocutor y pidiéndole que no se metiera en lo que no le importaba, sacó una tarjeta de identificación de la SIDE, y exhibió un número de teléfono como única justificación.
El funcionario de alto rango que nos contó esta “anécdota” no puede confirmar la autenticidad de la identificación en cuestión. Sin embargo, no es común que un grupo de travestis usen a la SIDE como escudo y, número de teléfono en mano, desafíen a la autoridad que los encara.
Que se animen a “chapear” de esa manera frente a los representantes del gobierno municipal, escapa a la más febril de las imaginaciones y abre un manto de sospecha.
“Caldera del diablo”
Desde hace tiempo, Junín se convirtió en una especie de “Caldera del diablo” saturada de actos de violencia que si bien no llegan a mayores (sin duda lo peor fue lo de Feldman), llaman la atención. Desde la siete iglesias que aparecieron pintadas con la inscripción “Meoni masón”, hasta el reciente “Muerte al judío” en el local partidario de la Coalición Cívica, un día después de que el concejal Adrián Feldman denunciara amenazas del presidente del Concejo Deliberante, Pablo Petraglia.
En el medio, atentados con bombas en la sede uno de los sindicatos de trabajadores municipales y en la casa particular del titular de ese gremio, Daniel Rossetti. A eso deberíamos sumarle las amenazas a este diario, a una periodista radial (Mónica Olano) y algo inexplicable que ocurrió esta semana: un auto con vidrios polarizados estacionó frente a LA VERDAD y, desde adentro y con total impunidad, un desconocido sacó varias fotos del frente del diario con flash a las diez de la noche.
Fotos desde un
misterioso auto
Al llegar la policía el misterioso Volkswagen Polo color blanco ya había desaparecido. La primera pregunta que surge es: ¿Hay algo común o se trata de acciones aisladas que no están conectadas unas con otras? De distintas entrevistas que realizamos a políticos y funcionarios cuya identidad decidimos preservar (hay indicios pero no pruebas), surge que existen serias sospechas de que “alguien” está operando en la zona con la intención de desestabilizar o enfrentar a distintos grupos de la comunidad.
En política es difícil hacer lecturas directas. Por ejemplo, si Petraglia amenaza a Feldman y al otro día aparecen pintadas en contra del concejal del interbloque Coalición Cívica - Reencuentro por Junín, la lógica indicaría que el culpable está cerca y resulta evidente (a pesar de que Petraglia había viajado a Brasil cuando se hizo pública la denuncia por la amenaza).
Un problema
serio para
Meoni
Ahora, ¿es así? Los políticos son cualquier cosa menos tontos. Aunque todo puede ocurrir, es difícil que alguien se exponga de semejante forma, propiciando una agresión despreciable que, cualquiera lo sabe, va a rebotar a nivel país y volver a manera de boomerang.
Quizá me equivoque pero creo en la inteligencia y, ante todo, en la astucia de la gente. ¿Le conviene al gobierno municipal estar detrás de esas pintadas en contra de Feldman? Por supuesto que no. No sólo no hay conveniencia política alguna para el Intendente, sino que se trata de un problema serio para Meoni, crisis que, para más datos, tiene la desventaja de rebotar a nivel nacional y salpicar su gestión.
Por otra parte, algunas de estas operaciones demandan un grado importante de operatividad. Nadie pinta siete iglesias en una noche si no tiene una estructura detrás que le brinde soporte. En un interesante artículo que Beatriz Sarlo escribió para el diario LA NACION, resalta un concepto que es fundamental en política: ¿Quién sale beneficiado? Todo puede entenderse a partir de ahí.
Al menos en el caso Feldman, Meoni y Petraglia seguro que no obtienen beneficio alguno.
Un creíble accionar
de la SIDE en Junín
Las sospechas acerca de un posible accionar de la SIDE en Junín, se están instalando con rapidez y, aún dejando de lado las paranoias, podrían resultar creíbles. ¿Cuál sería el motivo? Generar un clima de incertidumbre que en primer término afectaría al intendente en funciones, pero cuyo objetivo final apuntaría nada más y nada menos que al presidenciable Cobos. Claro que no todos los acontecimientos pueden hilvanarse bajo un mismo paraguas. Los más llamativos y aquellos que, hoy por hoy, están poniendo en alerta a personalidades de la política juninense son: Las pintadas en las iglesias, los travestis, el affaire del hermano de Meoni en un supuesto caso de corrupción policial (noticia que salió en varios medios, incluso locales, y que nadie confirmó ni probó), y las pintadas en contra de Feldman. ¿Por qué éstas y no otras? Tienen un brutal efecto mediático que rebota en todo el país y potencia la idea de que Junín es una especie de caldera a punto de explotar.
Hay quienes afirman que Meoni tiene un expediente en la SIDE; todo un “honor” para un simple intendente. Si llegara a ser así, si los centros de inteligencia nacional estuvieran focalizados en lo que ocurre en la ciudad, conviene estar alerta. Se acercan las elecciones y el clima va a caldearse cada día más.
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