Un año ajetreado en el órgano de control municipal

Las remociones en la Contaduría General
Primero denunció usurpación de funciones. Después pidió la intervención del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas (agrupa a los contadores). Y, más tarde, presentó un escrito a la intendencia en el que denunció que el jefe municipal, Domingo Amaya, adoptaba decisiones "en forma dictatorial".

En ese clima se movió, el año pasado, la contadora general de la Municipalidad, Patricia Beltrán de Salido y, al final, se tomó una licencia. Oficialmente, el alejamiento provisorio de la funcionaria, obedecía a cuestiones de salud. Sin embargo, esa desvinculación del cargo pareció ocultar otras razones de fuerza mayor que tenían implicancias de carácter político.

Antes de dejar su despacho, la profesional dejó planteado por escrito la necesidad de contribuir a la transparencia en el funcionamiento de la administración pública. En un documento, Beltrán de Salido solicitó la intervención del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas en lo que ella consideró un avasallamiento de la intendencia de la capital en contra de sus funciones.

Planteó que se había declarado el cese de funciones de tres de sus principales colaboradores. Se trataba de las contadoras Marcela Lascano de Farber, Viviana Umar y Silvia Otero, que cumplían funciones de auditores en los departamentos de Contabilidad y Patrimoniales.

Por decisión del intendente Amaya, en aquel momento, las tres auditoras fueron enviadas a registrar las asistencias en las Direcciones de Cultura y Turismo; de Familia y Desarrollo Social y de Espacios Verdes.

Por concurso

La argumentación que dio la Municipalidad -según el escrito de la contadora- era que no cumplían el requisito del concurso de antecedentes y oposición para llegar al cargo que venían desempeñando. Pero, la contadora demandó que las nuevas jefaturas designadas tampoco se habían sometido a concurso.

Además, Amaya dispuso que los contadores Inés Aráoz y Jorge Visintini no se dempeñaran más como auditores y que, en adelante, pasaran a registrar las asistencias del personal en las Direcciones de Deportes y de Cementerio, respectivamente.

Ahora, llegó el momento de que la contadora firme el expediente de la Cuenta de Inversión 2009, donde figura cómo se gastó el dinero público.

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