Ajeno a la pulseada de fondo, Scioli se divirtió con Maradona y Kun

Ajeno a la pulseada de fondo, Scioli se divirtió con Maradona y Kun
Fiel a su estilo, el gobernador bonaerense no se involucra en la pelea de Hugo Moyano y Cristina. Ayer jugó al fútbol en su búnker, donde sueña con la sucesión 2015.
Daniel Scioli comenzó la charla con PERFIL admitiendo que es competitivo; 95 minutos después se quejó: “Acá no respetan a nadie”. Aunque estas declaraciones podrían referirse al difícil momento político que atraviesa, el gobernador bonaerense hablaba del partido de fútbol que jugó ayer contra Diego Maradona, Sergio “Kun” Agüero y Erick Lamela.

Las definiciones del mandatario provincial sobre el fútbol, y su manera de moverse en la cancha, se replican en la política. Su perfil moderado lo lleva al juego. Scioli espera paciente cerca del arco el momento de hacer el gol. Ayer, no le importó ir perdiendo por goleada (el primer tiempo terminó 5 a 1 a favor del Independiende del Kun), porque sabía que el otro equipo se desgastaría y él seguiría firme esperando su momento.

“En cada deporte que practiqué, logré algún campeonato importate: natación, básquet, tenis, pelota paleta. Siempre que jugué a algún deporte, fui muy competitivo y acá también lo soy”, explicó el gobernador. Cuando se mudó a Villa La Ñata, Tigre (poco antes de la elección de 2007), Scioli pidió armar una cancha de tenis “pero me costaba mucho jugar con la izquierda así que empezamos a patear, se juntaron algunos chicos del barrio y comenzamos a armar esto”, contó a este medio.

“Esto me hace bien a la salud”, repitió el mandatario insistentemente. Cuando el referí da inicio al juego, Scioli se olvida de todo lo que lo rodea. Es el único momento en la semana en el que permanece alejado del celular, secretarios y funcionarios por más de una hora. Ayer, por un rato, dejó de importarle la pelea por el poder entre Hugo Moyano y Cristina Fernández de Kirchner; y la necesidad de que el Gobierno nacional le envíe los fondos para pagar los sueldos (ver página 4).

Pero el fútbol no siempre lo aleja de la política. En la cancha, Scioli sabe cómo irritar al ultrakirchnerismo. El mandatario provincial encontró en este deporte un refugio para hacer lo que el proyecto nacional que integra no le permite: fotografiarse con dirigentes opositores.

Los dos últimos enfrentamientos del gobernador con el kirchnerismo fueron por dos polémicos partidos de fútbol. La primera pelea fue en enero, cuando jugó en Mar del Plata contra el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. La última fue hace apenas una semana, cuando invitó al Sindicato de Camioneros a jugar a Villa La Ñata y se mostró junto a Hugo y Pablo Moyano.

“Yo lo único que puedo hacer es agradecer la grandeza de estos pibes que vienen a jugar. Me resulta apasionante la grandeza del Kun, de Maradona, de Lamela. Acá vinieron intendentes, gobernadores oficialistas y opositores, gremios y empresarios, y muchos están esperando venir”, dijo Scioli.

“Muchos de los jugadores no conocían el mar y lo conocieron gracias a esto. Hay que incetivar el deporte, cuando estaba en El Abasto había muchos pibes de la zona en la droga, nos metimos en un gimnasio y con el Abasto Boxing Club logramos que un pibe de 17 años que entrenamos saliera campeón del mundo”, recordó el gobernador.

Al igual que en el terreno político, el que pretenda jugar en la cancha del gobernador deberá esperar. “Hay una lista de espera de dos meses y medio, es una locura lo que pasa con nuestro equipo”, contó el mandatario, aunque no quiere adelantar si en esta nómina hay algún otro jugador que pueda volver a molestar al kirchnerismo.

En el predio de Villa La Ñata, hay pocas banderas del peronismo bonaerense, pero una no pasa desapercibida: la de la agrupación La Juan Domingo, que marcó fuertes diferencias con el vicegobernador, Gabriel Mariotto.

“Viste que estoy en una lista”, ironizó el gobernador ante PERFIL. En Villa La Ñata, Scioli ya tiene boleta propia. El mandatario anunció elecciones en el club y puso fecha para octubre de este año. El mandatario lidera la lista 1, y deberá enfrentarse a otras nóminas, entre las que figura la del empresario de la carne Alberto Samid.

Ayer, el equipo de Scioli logró el empate (14 a 14) en el último minuto. “Este grupo es impresionante, pero acá no respetan a nadie”, se rió Scioli por el corte en la cabeza que sufrió tras un empujón del arquero del equipo contrario. La marca personal que sufrió ayer el gobernador no le permitió hacer goles, pero sus jugadores aseguran que es un importante delantero. Después de varios meses invicto, en la cancha Scioli consiguió el título de goleador que el kirchnerismo aún le niega.

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