Técnicos y especialistas en reparación no dan abasto ante la creciente demanda de sus servicios
Esta situación hizo que, como pasa siempre con la llegada del calor, los técnicos y servicios de reparación de electrodomésticos no den abasto ante la creciente demanda.
Heladeras, freezers y acondicionadores de aire, ya sean de ventana o split, son los electrodomésticos más afectados por esta situación y llevaron a que conseguir un técnico disponible que se acerque para ver qué sucede con el aire que no enfría resulte un verdadero dolor de cabeza para la gran mayoría de los vecinos formoseños.
De acuerdo con los datos brindados a La Mañana por José O'Higgins, técnico en montaje y reparación, la demanda de los servicios de los técnicos en refrigeración es tal que no llegan a dar abasto con los requerimientos, sobre todo desde que comenzó a elevarse la temperatura, y esto hace que trabajen desde las primeras horas del día hasta bien entrada la noche.
Acortarle la vida útil al equipo o directamente "matarlo" son algunas de las consecuencias directas que sufren heladeras y equipos de aires gracias a las fluctuaciones del suministro de energía eléctrica, según explicó O' Higgins al señalar que por lo general lo que ocurre con estos electrodomésticos es que se les quema el motor.
En cuanto a los costos, la reparación de un aire con el motor quemado de unas 3.000 frigorías significa una inversión que ronda los 1.200 pesos, en tanto que si el equipo afectado es una heladera, la reparación del motor arranca en los 700 pesos, aproximadamente.
Ante esta realidad, realizar sumas, restas y pedir presupuestos forman parte del comportamiento habitual de los formoseños, que apelan al servicio de los técnicos a fin de calcular los costos y beneficios de una reparación, la compra de un equipo nuevo, como así también ir tras la búsqueda de "alternativas" que ayudan a paliar esta situación.
En este sentido, O'Higgins sostuvo que hay ciertos paliativos que ayudan a evitar que los bajones y los picos de tensión afecten a los electrodomésticos, como por ejemplo los protectores de pared, cuyo costo va de los 120 a los 150 pesos.
Asimismo, otra de las alternativas a las que apelan los vecinos es la costumbre ya arraigada entre muchos de dejar fuera de uso a disyuntores, con los serios riegos que esto puede ocasionar, en un intento por hacer que tanto los "aires" como heladeras funcionen como sea, teniendo en cuenta que esos equipos protectores, ante los bajones o las subidas abruptas de tensión, cortan el suministro eléctrico.
Quemados
Los problemas con la luz afectan lavarropas y ventiladores, como así también a todo tipo de maquinarias eléctricas, tal el caso de amoladoras, motores de agua, tornos y taladros, entre otros.
Según explicó Federico Gon, técnico al frente de un local de reparaciones, "la presencia de plaquetas digitales en la gran mayoría de los lavarropas automáticos motiva el número cada vez mayor de consultas en el salón, donde no sólo se reparan electrodomésticos sino también se venden repuestos.
"Las plaquetas digitales son muy sensibles y no resisten las fluctuaciones de tensión y se queman", según explicó Gon, y lleva a que por estos días estén trabajando el doble de lo que lo hacen habitualmente durante el año, principalmente por el cambio y colocación de las mismas, cuyo costo ronda los 500 pesos, entre el valor del repuesto y la mano de obra.
Comentá la nota