Aunque para muchos no es bueno que se premie a morosos con quitas o facilidades, que ciertamente son injustas para con los que cumplen (es lo que planteo el gobernador Binner de Santa Fe), seguramente los intendentes ansían que la provincia los ayude a ellos con sus deudas.
Por eso fue pedido por varios gobernadores en la última ronda de encuentros con la Presidente Kirchner, entre esos Eduardo Brizuela del Moral. "Me parece excelente fue justamente lo que propuse como Gobernador en el encuentro que se mantuvo en Olivos con la Presidente, es decir una prórroga de dos años de la deuda y luego el financiamiento hasta el año treinta (por 2030) como está haciendo la Nación".
Pero sin percatarse, una costumbre de quienes no piensan o evalúan mucho lo que dicen, el gobernador provincial lograba con sus palabras de ayer que todas las miradas de los intendentes con gestiones mas comprometidas por deudas producto del descontrol y la corrupción, igual que el caso de la provincia claro, se posarán sobre él.
Es que todos los intendentes, con razón, al escuchar las frases obligadas de Brizuela como que el desendeudamiento es "una medida muy buena porque va a solucionar los problemas de las provincias" o que con esta "medida se equilibran las finanzas provinciales", habrán pensado porqué a ellos no se los puede ayudar de la misma forma con sus deudas; con un plazo de gracia que implica que la pague la próxima gestión y una quita importante, del 40% se estima.
Recuérdese que hace varios meses, muchas intendencias solo subsisten recurriendo al Fondo de Emergencia previsto en la Ley de Coparticipación Municipal, el que está integrado por el 2% de los ingresos totales que perciben las intendencias (actualmente, ese porcentaje representa unos 9,6 millones de pesos; nada para la provincia, que en un solo mes se ahorrará 19 millones de pesos, porque ya no pagará su deuda a la Nación).


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