Aigo: amenazan sedes judiciales para cesar búsqueda de prófugos

Un llamado telefónico de un hombre que dijo ser integrante del movimiento Lautaro manifestó ayer a la Policía haber colocado artefactos explosivos en dos dependencias de esta ciudad.
La voz de un hombre en el teléfono manifestó ayer a la Policía haber colocado artefactos explosivos en dos dependencias judiciales de esta ciudad, procurando de esta manera que se ponga fin a la búsqueda de Alexis Cortés Torres y Jorge Antonio Salazar Oporto. El sospechoso se identificó como un integrante del movimiento Lautaro, informaron ayer fuentes policiales.

El alerta movilizó a efectivos de la Comisaría Primera y personal de la Dirección Bomberos, que tras evacuar y revisar las instalaciones del edificio judicial de la calle Santiago del Estero 44 y el de Irigoyen 175, comprobaron que eran falsas las amenazas de bomba.

Según precisaron los voceros consultados, a las 11.28 de ayer ingresó un llamado telefónico a la guardia de la Comisaría Primera de un hombre que manifestó haber colocado artefactos explosivos en esas dependencias judiciales para que “cese la cacería de nuestros compatriotas Alexis Cortés Torres y Jorge Salazar Oporto”.

Los hombres son intensamente buscados por la Policía del Neuquén, desde que fuera asesinado el sargento ayudante José Aigo en cercanías del paraje Pilo Lil. El crimen ocurrió durante la madrugada del pasado 7 de marzo, cuando regresaba de un procedimiento de rutina junto a su compañero, el oficial Pedro Guerrero.

El sospechoso dijo ser del movimiento -chileno- Lautaro y tras lanzar la amenaza, cortó inmediatamente la comunicación telefónica. Los investigadores policiales tratan ahora de establecer el origen de la llamada.

El edificio donde funcionan los juzgados de instrucción del fuero penal, ubicado en Santiago del Estero 44, y aquel que comprende los juzgados correccionales y las defensorías de las Cámaras Criminales, en Irigoyen 175, fueron los lugares que marcó el sospechoso.

Pero tras evacuar esas dependencias judiciales y llevar adelante una inspección que contó con la participación del perito Gustavo Pizarro, especializado en explosivos, además de los perros Tibón y Quimey, preparados a tal efecto, la Policía descartó la presencia sospechosa de artefactos peligrosos.

“Fue una falsa alarma, de todas maneras nos manejamos con la seriedad que merece el asunto. Es la primera vez que recibimos una amenaza por este tema”, dijeron las fuentes consultadas.

Mientras duró el operativo, se cortaron las calles Santiago del Estero, a la altura de Juan B. Justo, e Irigoyen y Juan B. Justo.

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