Hernán de GoñiLos estudios para modificar el esquema de subsidios al transporte metropolitano llevan más de un año y medio de elaboración.
Sin embargo, todavía no había llegado la era de la sintonía fina. Los objetivos que hoy son prioritarios, en 2011 estaban subordinados a la necesidad de garantizar el triunfo electoral. Con la reelección asegurada por una holgada diferencia a favor, el clima económico adverso a nivel global facilitó el contexto para tomar decisiones difíciles.
El primer objetivo oficial es que todos los usuarios utilicen la tarjeta SUBE, para poder luego personalizar el subsidio y depositarlo en una cuenta, como se hace con los planes sociales. La incógnita es cuál será el valor que pagarán los que no usen este sistema. Esa cifra definirá si el Gobierno acepta compartir el costo del aumento del subte con Macri, o prefiere ahorrar un poco menos, demostrando que su billetera siempre es la más grande.
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