Ahora toda la energía irá a la puja por la intendencia de Resistencia

Ahora toda la energía irá a la puja por la intendencia de Resistencia
Tras la realización de los comicios provinciales para gobernador y vice, y la elección de nuevos diputados provinciales, el Frente Chaco Merece Más y la Alianza Frente de Todos tienen una nueva gran batalla por delante: la puja por la intendencia de Resistencia.

De hecho, en los últimos meses la campaña nacional por las primarias de agosto y la carrera por la gobernación estuvieron superpuestas con la disputa entre Aída Ayala y Gustavo Martínez por la conducción del municipio de la capital provincial.

Pelea estratégica

Lo que en apariencia es una simple disputa municipal, políticamente es mucho más. En Resistencia se juegan buena parte de las chances del radicalismo para 2015; las posibilidades de Martínez de buscar dentro de cuatro años la candidatura a gobernador por el peronismo y el destino político de Ayala.

La actual jefa comunal, en caso conseguir su reelección para un tercer mandato, quedaría convertida en la nueva jefa política del radicalismo, ya que sería la única figura de la primera línea opositora que quedaría en pie luego de los procesos electorales de agosto y de septiembre.

Ni Ángel Rozas ni Roy Nikisch podrían disputarle a la intendenta su rol de primer nombre en el elenco dirigencial de la UCR. Y a partir de entonces sería casi un hecho su postulación como precandidata a la gobernación en 2015.

En el caso de Martínez, la derrota en Resistencia, el distrito más fuerte de su estructura de poder dentro del PJ, aplastaría su ilusión de suceder a Capitanich dentro de cuatro años. Por el contrario, debilitaría su figura puertas adentro del oficialismo.

El valor de Resistencia para los radicales fue superlativo en los últimos dos años, luego de que el partido perdiera la presidencia de la Legislatura y también en 2007 la conducción provincial. El municipio capitalino es prácticamente la única fuente de financiamiento importante que le quedó a la principal fuerza de oposición, que tampoco puede esperar mucho de la conducción nacional partidaria.

Bajar la tensión

La campaña en la ciudad fue hasta ahora virulenta y con un alto nivel de agresividad. Por eso no son pocos quienes temen que en las tres semanas que quedan por andar de aquí a las elecciones del 9 de octubre puedan ocurrir episodios lamentables.

Esa tensión no hace más que confirmar todo lo que hay en juego con el comicio resistenciano, una puja que viene acumulando denuncias cruzadas de sobreprecios en obras públicas, persecuciones políticas y gremiales, campañas difamatorias y otros ingredientes lamentables.

Probablemente el antecedente más lamentable de este choque de intereses sea la batalla campal producida en noviembre de 2008 en la peatonal de Resistencia, donde grupos violentos próximos al radicalismo y al justicialismo chocaron provocando numerosos daños materiales en los comercios próximos y una gravísima herida al periodista Fabricio Glibota, que casi le cuesta la vida, episodio que nunca fue esclarecido por la justicia provincial.

Comentá la nota