Ahora, también los teléfonos y el cable pagarán sobretasa

El gobierno enviará mañana un proyecto para extender a esos servicios el FOP y el Fodis, dos alícuotas que ya se incluyen en el resto de los cedulones.
Desde junio, las boletas del cable y de los teléfonos fijos y celulares con abono comenzarán a pagar una sobretasa del 2,5 por ciento que aplicará el gobierno municipal a esos servicios. En realidad, se trata de la extensión del Fondo de Obras Públicas (FOP) y del Fondo de Desarrollo Institucional y Social (Fodis) que ya se están cargando en la mayoría de los cedulones.

Actualmente, el FOP representa un recargo del 10 por ciento en los servicios -además de los impuestos municipales incluye el gas y la luz- que se destina a financiar los planes de obras. El Fodis, por su parte, empezó a instrumentarse en enero de este año en los cedulones de los impuestos municipales y se deriva a todas las instituciones que reciben aportes municipales -Bomberos y vecinales, entre otras-.

Lo que hará el gobierno es extender esas tasas a los teléfonos y el cable. Pero, en principio, el porcentaje no será el mismo que hoy alcanza a los otros servicios sino que habrá una instrumentación paulatina. Al inicio, la gente recibirá un 2,5% de recargo en esos cedulones -1,25% del FOP y el mismo porcentaje para el Fodis-. En el gobierno esperan que la medida no genere malhumor en la gente porque, aseguran, implicará un impacto de entre 4 y 6 pesos por cada factura. Además, estarán exceptuados los celulares con tarjeta prepaga.

En las próximas horas, el Ejecutivo enviará al Concejo Deliberante el proyecto en el que estuvo trabajando el gabinete desde el día posterior a las elecciones del 15 de abril. La iniciativa está dividida en tres partes -según señalaron fuentes confiables del gobierno- que incluirán el ajuste impositivo, un pedido de autorización para que el Municipio salga a buscar financiamiento externo para el plan de viviendas y, por último, una modificación del presupuesto para que Economía pueda emitir letras del Tesoro -deuda de corto plazo- por hasta 30 millones de pesos en vez de los 20 millones actuales.

En ese punto, el gobierno no sólo reclamará un incremento del cupo de deuda sino que, además, una extensión en los plazos: actualmente, debe cancelar las letras dentro del año en que se emiten; el pedido es que, a partir de ahora, deba pagarlas en un año pero desde el momento de la emisión. Es decir, si coloca letras en octubre no deberá cancelarlas en diciembre sino que tendrá 365 días para hacerlo.

Pero, sin duda, los artículos que más impacto causarán serán los que están relacionados con los impuestos.

La primera definición del gabinete fue no incrementar las tasas que van actualmente a Rentas Generales: Comercio e Industria, Inmobiliario y Patentes. En cambio, se retocarán las que tienen asignación específica: el FOP y el Fodis.

Las dos tendrán destinos diferentes: lo que se recaude por el Fondo Social irá a reforzar lo que hoy se destina a las instituciones. En Economía señalan que el Fodis hoy no recauda más de $ 15 millones al año -la previsión habían sido 18 millones- y que, por lo tanto, no alcanza para cubrir las necesidades de las instituciones.

Por otro lado, la recaudación adicional por el FOP irá a alimentar el futuro Fondo de Viviendas.

En el proyecto, el Ejecutivo le pedirá al Concejo Deliberante -ya hay acuerdo con el bloque oficialista para que se apruebe la letra de la iniciativa tal cual está- que faculte al intendente a ir aplicando paulatinamente las dos alícuotas. Es decir, el gobierno estará habilitado para aplicar sobre los teléfonos y el cables un recargo del 20 por ciento -10 por ciento del FOP y otro 10 del Fodis-, pero será Jure y su gabinete los que irán decidiendo de qué manera se irá trasladando a las facturas.

Según detallaron fuentes confiables, la idea es que a fin de año se aplique un 10 por ciento en total sobre los dos cedulones y que sólo se llegará al 20 por ciento en un caso extremo.

Ese reajuste impositivo se complementa con el recorte de gastos que el gobierno lanzó ni bien terminaron las elecciones y que contempla una reducción del 10 por ciento en los sueldos de la planta política, la eliminación de las horas extras, los viáticos y los gastos protocolares y la instrumentación de cupos, por ejemplo, de combustibles.

Marcos Jure

mjure@puntal.com.ar

Comentá la nota