Simuló ser el líder de una bandada de ejemplares siberianos
Pese al fuerte viento, y después de un test de prueba, el jefe del Kremlin levantó vuelo dos veces en la reserva ornitológica de Kushevat, en la península de Yamal, cercana al círculo polar ártico. La primera vez sólo una grulla lo siguió. En la segunda, cinco aves tomaron vuelo, pero sólo dos le fueron fieles.
Ante las cámaras de televisión, un Putin sonriente y entusiasta contó que las grullas no tuvieron miedo y superaron al ultraliviano. Con casco y traje blanco para evocar el plumaje de las grullas, Putin voló su propio ala delta en momentos en que está por terminar un curso de 25 horas para obtener el certificado de piloto.
Putin siempre cultivó su imagen de hombre deportivo, audaz y amante de la naturaleza: en el pasado pilotó un avión de combate y un sumergible; domó tigres siberianos; se acercó a osos y ballenas, y montó caballos con el torso desnudo..

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